Lipatín, el último cazador azulcrema de La Fiera

Llegó como refuerzo de lujo aunque la afición de inmediato lo puso bajo el ojo de la crítica por arribar del Yokohama Marinos de Japón. Nacido en Uruguay, pero un trotamundos del futbol, Marcelo...
MARCELO LIPATIN.mov
Ciudad de México -
  • El Verano 2002 representó el penúltimo título de América y el descenso del León
  • Fue el primer gol de Marcelo Lipatín en el futbol mexicano

Llegó como refuerzo de lujo aunque la afición de inmediato lo puso bajo el ojo de la crítica por arribar del Yokohama Marinos de Japón. Nacido en Uruguay, pero un trotamundos del futbol, Marcelo Lipatín llegó al América a principios del 2002 para ser partícipe el penúltimo título en la historia del cuadro americanista, y del más reciente triunfo de las Águilas en casa del León.   En los primeros tres partidos del Verano 2002, el delantero uruguayo no tuvo participación y su debut se dio hasta la Fecha 4 de aquel torneo cuando ingresó de cambio en una derrota ante Atlas. El duelo ante León era parte de la Jornada 9, pero se adelantó y se disputó un jueves por la noche previo a la Fecha 5.   En ese momento Iván Zamorano estaba lesionado, por lo que Marcelo Lipatín recibió su primera oportunidad como titular, situación que no desaprovecharía para marcar su primer gol en el futbol mexicano.   “No fue un partido fácil porque antes de que hiciéramos ese gol Luis Hernández entró, inclusive fue el de la asistencia y tuvimos que mover un poco porque ellos se encerraron, buscaban un gol, pero fue complicado, tanto que ganamos por la mínima y tuvimos una seguidilla de ganados después de eso”, recordó en entrevista vía telefónica con Medio Tiempo.   Lipatín recordó el plantel con el cual contaban las Águilas en ese Torneo de Verano 2002 y que al final fue suficiente para colocar la novena estrella en el escudo azulcrema, aunque el partido ante León no llegaba en el mejor momento pues le precedían una derrota ante Cruz Azul y un empate ante Pumas.   “Los partidos allá no son fáciles, León venía en su momento menos bueno porque descendieron y nosotros fuimos campeones (al final de aquel certamen). Teníamos un equipo superior con un Franky Oviedo inspirado, (Christian) Patiño, (Hugo) Castillo, Pável Pardo, Duilio (Davino), (Ricardo) Rojas; un equipo muy completo.   Aquel duelo ante la Fiera no comenzaba de la mejor forma para Lipatín. En el primer tiempo se perdió un cabezazo franco tras un buen centro de Pardo y en el segundo no alcanzó a cerrar la pinza tras un centro raso de Christian Patiño.   Fue al minuto 59 y después de que el timonel Manuel Lapuente decidió arriesgar con la entrada de Luis Hernández, que Marcelo Lipatín recibió el balón del “Matador”, se quitó a dos defensas y sacó un zapatazo que puso en el ángulo de la portería defendida por Luis Islas para darle la victoria a las Águilas y quitarse las pifias que había cometido en el torneo.   “Podríamos decir que sí (fue un gol que lo marcó) porque tal vez hubieron goles más bonitos, pero a nivel de importancia fue muy bueno porque me dio un poco más de espacio para pelear con jugadores muy buenos. Fue algo muy positivo, junto con el tanto que le marqué a Chivas”, explicó desde Brasil.   Después de ese partido, el delantero charrúa repitió como titular ante La Piedad y marcó dos goles, aunque después no pudo volver a anotar en dicho torneo pese a ser uno de los cambios predilectos de Manuel Lapuente.   “Para mí fue un partido que me marcó bastante, justo Iván (Zamorano) estaba lesionado y lo que más me quedó grabado fueron los días que antecedieron al partido y sobre todo la plática con el profesor Manuel Lapuente.   “Él (Lapuente) me dio mucha tranquilidad en su momento, me pasó mucha confianza porque me dijo: ‘quédate tranquilo, ojalá ganemos 1-0 con gol tuyo, pero quédate tranquilo’ y así fue, y ahí empezamos el andar con América hacía el título”, recalcó.

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