Tigres evidenciados por Chiapas

En medio de un torneo de altibajos, Tigres encontró la forma de convertir una tarde de paseo en una experiencia muy amarga para su gente.
En medio de un torneo de altibajos, Tigres encontró la forma de convertir una tarde de paseo en una experiencia muy amarga para su gente.
 En medio de un torneo de altibajos, Tigres encontró la forma de convertir una tarde de paseo en una experiencia muy amarga para su gente.  (Foto: Notimex, )
Estadio Universitario, Monterrey, Nuevo León,... -
  • Universitarios ganaban 2-0, pero son alcanzados sobre el final
  • Emanuel Villa salió lesionado de nuevo

En medio de un torneo de altibajos, Tigres encontró la forma de convertir una tarde de paseo en una experiencia muy amarga para su gente. Los felinos del norte ganaban cómodamente 2-0, pero acabaron alcanzados 2-2 por Chiapas. Era una tarde donde hasta el arcoiris enmarcaba la buena actuación auriazul, pero donde las caras largas volvieron a imperar en el entorno, cuando a cinco minutos del final, Mauricio Romero anotó su segundo gol de la noche y silenció el estadio Universitario, que había vibrado en el primer tiempo con goles de Damián Álvarez y Alan Pulido. El punto sabe a poco para Tigres, ya que llega a siete unidades de 18 disputadas, con un partido pendiente ante el América. Pero la principal sombra aparece sobre el funcionamiento, ya que el equipo sigue dando tumbos por momentos en el campo, y salvo el duelo ante Pumas, se nota incapaz de redondear una actuación. Si la idea era mejorar el futbol, acabar las dudas y cumplir un avance tangible, los pupilos de Ricardo Ferretti volvieron a quedarse cortos ante su afición, que comenzó a abandonar el inmueble minutos antes del silbatazo final. Chiapas, por su cuenta, tomó el premio a nunca renunciar al partido, y llegó a ocho unidades, aún sin dibujar un estilo bajo el mando de Sergio Bueno. El duelo prometía un reencuentro tras la goleada previa en Torreón, y Ferretti tomó medidas sentando al portero Enrique Palos, y mandando a Sergio "Matute" García a debutar con el club en la Liga. No obstante, los pecados defensivos siguieron apareciendo, y al minuto 3 Carlos Ochoa perdonó el 1-0 para la visita, al fallar un mano a mano en el área, tras un regalo de Jesús Dueñas en la salida. Pero Tigres aprendió pronto la lección y tomó el orden del partido. Al 15', el 1-0 llegó como una obra maestra, producto de los llamados "cuatro fantásticos" de la ofensiva nicolaíta. En un balón largo, Villa apareció para peinar, Lobos recogió el balón por la derecha, encaró a la zaga y tocó para Danilinho, quien sin precipitarse encaró al portero y sirvió para Damián Álvarez, que de primera simplemente empujó el balón a las redes, para desatar la fiesta en el lugar. El juego se aclaraba para los norteños, y al 26' Emanuel Villa perdonó el segundo, cabeceando por encima del marco un balón inmejorable de Torres Nilo. El primer nubarrón llegó para la casa al 36', cuando Villa se dolió de la parte posterior del muslo izquierdo, y dejó el campo, para el ingreso de Alan Pulido. Pero el canterano volvió a demostrar que está fino con el gol, y al 42' firmó el 2-0, luego de una brillante maniobra de Lobos por la derecha, bailando a dos zagueros y centrando para que el joven a dos tiempos matara al rival. El complemento suponía una maniobra de manejo, pero se convirtió en todo lo contrario. Tigres fue replegando cada vez más en el campo, y soltando el balón cada vez más a su adversario. Y todo el libreto cambió al 68', cuando el ex rayado César de la Peña abrió a la izquierda para Mendieta, quien como con un guante dejó un centro exacto a la entrada de Romero, quien remató a placer de cabeza para vencer al "Matute". Ya los auriazules tomaban provisiones yendo a la defensiva, buscando amarrar el triunfo en base a resistencia. Damián Álvarez dejó el campo para el ingreso de Hugo Rodríguez, y la apuesta quedó firmada para tratar el encuentro. Sólo que Chiapas ya era amo y señor del encuentro, y al 85' Romero llegó para anotar el segundo, aprovechando un balón al claro y tocándolo con maestría sobre la salida del guardameta, por encima, de tres dedos, ante el enojo de la afición que dejó sus lugares y comenzó a desalojar. El árbitro Roberto García silbó el final, y álgidos abucheos reprocharon la actuación de Tigres, en un torneo donde se ha vuelto una incógnita cuál será el destino del plantel.

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