Opta FIFA por la exclusividad para sorteo mundialista

Brasil arrancará este viernes con las actividades plenamente mundialistas en un exclusivo complejo turístico alejado del caos que caracteriza a gran parte de las ciudades en este país, en un...
Costa do Sauípe, Brasil -
  • Simula tu Mundial
  • En el evento del próximo viernes participarán 2 mil 400 personas
  • La habitación de Blatter ronda los 25 mil pesos mexicanos por noche

De por sí paradisíaco, Brasil arrancará este viernes con las actividades plenamente mundialistas en un exclusivo complejo turístico alejado del caos que caracteriza a gran parte de las ciudades en este país, en un “resort” inaccesible para la población local que llenará los estadios el próximo año, y a unos metros de una extensa franja de playa dominada por las palmeras. La FIFA eligió este lugar para definir la suerte de las 32 selecciones que participarán en la Copa del Mundo a partir de junio próximo y para la cual México no parece tener el mejor de los destinos, ubicado en el Bombo 3, con la seguridad de que sólo los equipos de CONCACAF y de Asia no serán sus rivales. Al menos hasta ayer, Justino Compeán era el único representante de la delegación azteca y, como ha sido costumbre suya durante los últimos meses, se mantuvo aislado para mantener el bajo perfil. Ello a diferencia de personajes como Fabio Capello, entrenador de la Selección rusa que charlaba con varias personas en el lobby del “Sauípe Class”, el hotel de donde minutos antes salió Joseph Blatter escoltado como si fuera un primer mandatario. Mientras ello sucedía, el titular de la Federación Mexicana de Futbol descansaba por la tarde-noche en el inmueble “Premium”, mucho menos glamoroso y a aproximadamente 200 metros donde se instaló el mandamás de la FIFA, cuya suite presidencial cuesta 4 mil 400 reales por noche, más de 25 mil pesos mexicanos. Costa do Sauípe es una especie de Riviera Maya en miniatura, a aproximadamente 90 kilómetros de Salvador, una de las ciudades de mayor riqueza cultural en este país, característica por la cual no optó la FIFA para el sorteo, en busca únicamente de exclusividad. El complejo consta de cinco hoteles de gran turismo, separados por kilómetros de naturaleza y campos de golf, donde al fondo se distinguen los cocoteros que proporcionan algo de sombra sobre los seis kilómetros de playa exclusiva para los huéspedes. Este paraíso comenzó a hacerse famoso porque con sus 15 canchas de tenis fue sede del Abierto de Brasil entre 2001 y 2010, con campeones como Gustavo Kuerten y Rafael Nadal. Mientras los entrenadores y directivos de las 32 delegaciones comienzan a llegar para el sorteo, son los representantes de las televisoras internacionales quienes mayor dinamismo aportan en el complejo, para ultimar detalles de la transmisión que será vista en al menos 193 países. En el evento participarán 2 mil 700 personas, 300 de los cuales serán miembros del staff de la FIFA, 200 del Comité Organizador Local y 2 mil entre contratistas para levantar el escenario, personal de limpieza y “catering”, entre otros. El sorteo se realizará en un pabellón construido de manera temporal, el cual contará con 20 toneladas de equipo y 9 mil metros cuadrados de superficie. En la conferencia de prensa que encabezó ayer, Blatter fue cuestionado sobre la extravagancia alrededor del sorteo, la inversión requerida y su ubicación, lejos de cualquier posibilidad de ser opacado por las manifestaciones populares, como sucedió con la Copa Confederaciones. Incluso le recordaron que alguna vez Jules Rimet, en los tiempos en que la FIFA era más sencilla, invitó a su nieto para que sacara las pelotas de los bombos. "El sorteo por sí mismo, mi querido amigo, te lo tengo que explicar, es parte integral de lo que es el gran show de la Copa del Mundo", justificó Blatter. "Cuando yo empecé a trabajar en la FIFA los sorteos eran más fáciles, con 16 equipos, y la Copa del Mundo no tenía el entusiasmo y los ratings internacionales de hoy".

No te pierdas