Estadio Tec, toda una vida

El adiós al Estadio Tecnológico va más allá de ver un partido de fútbol por última vez en un escenario, detrás del inmueble albiazul hay miles de historias y una de ellas es la de Santiago Rodríguez.
Entrevista con ex trabajador del Estadio Tecnológico
Monterrey, Nuevo León -
  • Santiago Rodríguez trabajó en los partidos de Rayados de 1973 a 2014
  • Madre de “Chago”, fue quien puso nombre de “Tic-Tac” a la revista del ITESM

El adiós al Estadio Tecnológico va más allá de ver un partido de fútbol por última vez en un escenario, detrás del inmueble albiazul hay miles de historias y una de ellas es la de Santiago Rodríguez Leal.

Durante 41 años, de 1973 al 2014, Rodríguez dedicó su vida al hogar del Monterrey, pasando primero por aquella etapa en la que Rayados jugó en el Universitario.

“Viví una historia dentro del fútbol, ahí viví la subida de Rayados a Primera División con el partido Monterrey-Orizaba, se coronaron. Fui aficionado al fútbol soccer hasta que el Club de Fútbol Monterrey me dio la oportunidad de trabajar en el estadio Universitario en 1973”, platicó.

Rodríguez Leal siempre soñó con ser parte del Tec, veía partidos de La Pandilla por una rendija del portón del inmueble hasta que se le cumplió ser parte de la administración del recinto, donde pasó por varios puestos.

“Mi función al último fue ser coordinador del estacionamiento, inicié como taquillero en el estadio Universitario. Empecé como taquillero, jefe de puerta, luego me tocó boletaje”, contó “Chago”, pero no siempre su trabajo fue así de formal, comenzó a los 14 años vendiendo refrescos y fue así como consiguió su primer balón de fútbol.

“Vendía sodas en el Tec de niño, cuando Monterrey subió a Primera División, Max Muro aventó un balón de cuero, me cayó en el bote de las sodas, con ese balón yo en mi colonia la Nuevo Repueblo empezamos a jugar muchas personas, fue el primer balón que tuve, ya ni cobré los 20 centavos que me darían por la emoción”.

También recuerda otras anécdotas ya dentro de la administración, como lo sucedido en un duelo de Monterrey-Tampoco, en Final de Copa, “estaba por los vestidores, hacen tiro a gol y el balón se va por arriba de la portería, viene el Guama Contreras y salgo yo rápido para regresarle el balón, pero clavo la punta del pie y me echo maromas, fui la risa de todos”, dijo Rodríguez, quien espera que este sábado no sea el último día de vida del Tec.

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