Respaldo a refuerzos, apuesta arriesgada

El proyecto de América con Gustavo Matosas llegó a su final después de que la Directiva decidió respaldar la actual plantilla y no atender a las necesidades del estratega sudamericano.
Gustavo Matosas, fuera del América
Ciudad de México -
  • Sólo Darío Benedetto respondió a las expectativas en el presente semestre
  • Vizcarrondo, Mina, Andrade y Ríos, otros “pecados” de la actual administración

Como suele suceder en el fútbol mexicano, el hilo se rompió por lo más corto. El proyecto de América con Gustavo Matosas que comenzó hace solo cinco meses, tuvo su punto final después de que la Directiva encabezada por Ricardo Peláez y José Romano decidieron respaldar la actual plantilla y no atender a las necesidades del estratega sudamericano.

La tarde del martes se hizo oficial la salida de Matosas por parte de la cúpula azulcrema. El argumento para romper con la relación que apenas duró un torno fue: “La decisión es institucional, es darle continuidad al plantel que nos ha costado mucho tiempo y trabajo armarlo. Simplemente hay diferencias que al momento del diseño del equipo para el siguiente torneo no pudimos ponernos de acuerdo”, según manifestó el Presidente Deportivo.

Con ello, Peláez se decantó por respaldar a Cristian Pellerano, Miguel Samudio, Darwin Quintero y Darío Benedetto, además de otros nombres como los de Paolo Goltz, Pablo Aguilar y Michael Arroyo, quienes podrían haber sido utilizados como moneda de cambio para reforzar al equipo.

Y es que más allá de las dos “turbulencias” que ha vivido América en la era Peláez con Mohamed y ahora Matosas y los tres títulos que han cosechado, la realidad es que la Directiva ha tenido su peor accionar en la elección de los refuerzos.

El Departamento de Inteligencia Deportiva que dirige Mario Hernández Lash ha entregado casos como los de Oswaldo Vizcarrondo, quien terminó siendo banca de Erick Pimentel y se fue después de sólo jugar 782 minutos, Narciso Mina que se fue por la puerta trasera al no ser el suplente de lujo que se pensaba con 7 goles en 34 partidos.

Después llegaron Andrés el “Rifle” Andrade que terminó por ser prestado a Jaguares de Chiapas y que hoy se convierte más en un problema que en una solución, pues pertenece al América pero su rendimiento escaso no le permitirá pelear un puesto, caso similar al de Andrés Ríos que llegó de la mano de Antonio Mohamed y se fue con dos goles en 391 minutos.

“Lo peor es no ser autocritico, puedes dar la cara y engañar a los que te están viendo, pero es como cuando te vas a confesar, tengo autocrítica profunda y seria”, dijo Peláez.

La apuesta ahora es arriesgada, pues salvo Benedetto, los otros refuerzos quedaron a deber.

Pellerano apenas disputó 676 minutos en 12 encuentros, Quintero apenas consiguió un gol en la Fecha 1 y puso dos asistencias, mientras que Samudio, el más regular en cuanto a minutos tampoco fue diferencia en momentos clave.

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