Osaka; ciudad subterránea que hospeda al América

Salir del hotel al sur de Osaka y caminar iluminado por el sol que resulta un mero adorno para una ciudad que comienza a resentir el invierno es más complicado que moverse a cada uno de sus rincones.
Salir del hotel al sur de Osaka y caminar iluminado por el sol que resulta un mero adorno para una ciudad que comienza a resentir el invierno es más complicado que moverse a cada uno de sus rincones.
 Salir del hotel al sur de Osaka y caminar iluminado por el sol que resulta un mero adorno para una ciudad que comienza a resentir el invierno es más complicado que moverse a cada uno de sus rincones.
Osaka, Japón -
  • El tranporte público de la ciudad ofrece servicios que lo hacen un lujo
  • Tranvía, metro, autobuses tienen una puntualidad marcada con reloj

Salir del hotel al sur de Osaka y caminar iluminado por el sol que resulta un mero adorno para una ciudad que comienza a resentir el invierno es más complicado que moverse a cada uno de sus rincones.

El transporte público de la ciudad japonesa es simplemente espectacular, amigable para cualquier visitante (casi tanto como su gente) y cubre cada punto de una de las sedes para el Mundial de Clubes que este domingo comenzará a albergar con el debut del América.

Y es que el tráfico puede tener una gran alternativa pues por 280 yenes que se traducen en casi 50 pesos mexicanos, puede recorrerse toda la ciudad e incluso tener servicios que pocos metros tienen al grado de que en algunas estaciones como Unishi-Umeda o Namba se erigen ciudades subterráneas con centros comerciales que cualquier otra ciudad envidiaría.

Tiendas de ropa, de alimentos, puestos de periódicos, adornos navideños, restaurantes y todo tipo de negocios son los que se pueden ver en bajo la superficie convirtiendo el trayecto en un auténtico lujo para las miles de japoneses que a diario lo ocupan para llegar a sus diferentes ocupaciones.

Quizás lo más complicado resulte comprar un boleto, aunque hasta en eso la amabilidad se refleja pues las máquinas que expiden los boletos tienen la opción para cambiarse de idioma al inglés y entonces atender a cualquier turista que necesite ocupar el transporte.

Varias estaciones también desembocan en centros comerciales o incluso en hoteles de los que salen los llamados “shuttles” que llevan a trabajadores a sus diferentes trabajos. Un lujo que invita a no usar auto por el tráfico ni taxi por lo costoso que resultan los 115 pesos de “banderazo”.

Es así como Osaka se mueve, con un transporte público eficiente, puntual y sin contratiempos, digno de un país de primer mundo y que puede albergar a sus visitantes para competencias como Mundiales y Juegos Olímpicos.

 

 

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×