A causa del ego, Vergara desperdició a Cruyff

La relación de Johan Cruyff y Jorge Vergara pasó de un proyecto prometedor al desencantó total luego de que el tulipán mostrará de más los errores del dueño del Rebaño
 La relación de Johan Cruyff y Jorge Vergara pasó de un proyecto prometedor al desencantó total luego de que el tulipán mostrará de más los errores del dueño del Rebaño  (Foto: Notimex)
Guadalajara, México -
  • Cruyff intentó revolucionar al Rebaño en 2012
  • Convenció a Vergara de cosas casi imposibles, pero más tarde la relación se fracturó

Ante el fallecimiento de Johan Cruyff, víctima de cáncer a los 68 años de edad, es díficl olvidar su paso por el futbol mexicano, el cual pudo significar una revolución del balompie nacional de la mano de Chivas.

Convencer y encantar a Jorge Vergara no es una labor sencilla, pero Johan Cruyff pudo con eso y más. El brillante holandés, que llevó a cuestas a la Selección holandesa y revolucionó al FC Barcelona, aterrizó en suelo tapatío por los primeros meses del 2012 con la intención de generar un cambio de raíz en Chivas, pero como tantos otros, no pudo del todo.

El binomio Cruyff-Vergara terminó como una relación "amor-odio", en la que el propietario del Rebaño se convirtió en esclavo de sus propias palabras: "¿Tú crees que Cruyff va a venir y va a decir que quiere un refuerzo, y yo le voy a decir que no?", aseguró Vergara, quien también garantizó que si el holandés le pedía traer a Pep Guardiola, lo conseguiría.

Con el tiempo, el discurso cambió. Se implementó su metodología de trabajo y puso a cargo del proyecto a su yerno, Todd Beane. Enseguida, el equipo más mexicano se convirtió en la "torre de Babel" al incluirse al trabajo hasta ocho entrenadores de diferentes nacionalidades.

Cruyff tuvo la virtud de seducir a Jorge Vergara y convencerlo para transformar el Estadio Omnilife. El cambio de superficie era necesario e imprescindible; todos lo veían, excepto el dueño del equipo, pero solo el holandés tuvo las palabras para cambiar la perspectiva del dirigente: "En el futbol que queremos jugar, funciona bien, muy bien, el césped natural, aunque no tengo nada en contra del césped artificial. Hay que intentar en un campo que es tan especial, es un gusto jugar en este tipo de campos y como queremos que juegue Chivas, que es un club especial". El cambio fue inmediato.

Vergara abrió la cartera para incorporar refuerzos, cambio su política de no sumar futbolistas que no pertenecieran a la organización e invirtió una suma cercana a los 90 millones de pesos en Rafael Márquez Lugo y Luis Ernesto Pérez.

Pero las fricciones comenzaron. En Chivas no cayó nada bien la declaración del tulipán en la que cuestionó la grandeza del Rebaño, al sumar pocos títulos en los últimos 40 años: "A nosotros nos da pena por la gente de Chivas, porque tienen una base donde podrías hacer creo muchas cosas bonitas".

Otro punto de inflexión en la relación fue el momento en que Cruyff evidenció publicamente a Vergara después de que el dirigente se encarara con un aficionado y casi llegaran a los golpes. "No es el aspecto y no es la imagen que queremos dar, queremos una imagen de tranquilidad, de usar el cerebro", declaró Cruyff.

La relación ya estaba fracturada cuando Vergara bajó al vestidor a gritarle al plantel, justo frente al técnico John Van't Schip. El final estaba por llegar, cuando Cruyff pidió la cabeza de José Luis Real, a lo cual, Vergara se negó, y desencadenó en la ruptura de la relación, anunciada en plena Final del futbol mexicano. Así, a finales de diciembre, culminó con una relación que prometía pero que quedó en un proyecto truncado.

¡Y cómo técnico, la leyenda de @JohanCruyff creció! https://t.co/pSBdtvVrlR pic.twitter.com/5gCcby6qwk

— MedioTiempo (@mediotiempo) 24 de marzo de 2016

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