- Monterrey se juega en mucho su pase a la Liguilla
- San Luis requiere un triunfo para seguir aspirando a la Fiesta Grande
SUSPENDIDOS DE MONTERREY Felipe Baloy Humberto Suazo LESIONADOS DE MONTERREY Severo Meza (dos a tres semanas) SAN LUIS El equipo potosino no es el mismo sin Raúl Arias. El anterior equipo jugaba de memoria y sabía qué hacer en el terreno de juego, con y sin la pelota.
Ahora está en proceso de adaptación con Américo Scatolaro y le ha costado, no sólo por el tiempo que requiere el cambio de idea futbolística, sino porque además juega a la par en la Copa Santander Libertadores, con un plantel limitado. Y pensando en su aspiración en la Liga, el conjunto tunero se juega una de sus últimas cartas para seguir vivo en su lucha por la calificación. El equipo suma una derrota frente a Chivas y un empate contra Tecos, resultados que lo tienen en el cuarto lugar del Grupo 3 con 16 puntos, a cuatro del sublíder Atlas. Para colmo, San Luis sufrió la suspensión de Ignacio Torres, un referente en el medio campo, por acumulación de cinco tarjetas amarillas. También perdió por el resto de la temporada a Israel Martínez y Diego Álvarez. En contra parte, Gladiadores recuperó a Braulio Luna, su estandarte, y seguramente será su inspiración frente a Monterrey, al igual que el talento de Tressor Moreno, y la grata sorpresa en el ataque de Víctor Hugo Lojero, su mejor artillero con tres anotaciones.SUSPENDIDOS DE SAN LUIS Ignacio Torres (acumulación de tarjetas) LESIONADOS DE SAN LUIS Israel Martínez (fuera todo el torneo) Diego Martínez (fuera todo el torneo) Leonel Olmedo (en duda)
El PARTIDO Monterrey, tercero del sector uno con 20 unidades, tiene la obligación de ganar en casa, pero ojalá que lo intente con mayor agresividad, porque hasta el momento tienen en freno de mano de Vucetich. Su quinto lugar en la tabla general debe pesar frente a un San Luis que ocupa la décima plaza. El duelo se antoja de forcejeo, de férrea marca y pocas emociones, pero la balanza la pueden inclinar un gol tempranero para abrir espacios y romper la rigidez táctica, o las individualidades.