- Desde 2005, Estudiantes no logra vencer a los Diablos
SUSPENDIDOS DE ESTUDIANTES Mauro Cejas LESIONADOS DE ESTUDIANTES Ninguno TOLUCA Salvo el accidente de la Jornada 6, cuando fueron goleados por el América, el Toluca ha demostrado con sus números que son el mejor equipo del futbol mexicano. Con ocho victorias, los del Estado de México son los que mandan en la Tabla General, pero no sólo funcionan jugando en su casa, fuera del Nemesio Díez, los Diablos Rojos han sumado nueve unidades de 15 disponibles, convirtiéndose en un rival incómodo, que juega con su sistema a la perfección, y que nunca baja los brazos. Los Diablos Rojos en todas las divisiones del futbol mexicano están dentro de los primeros ocho, son de los mejores defensivas, de los que más ganan fuera de casa, y junto con Morelia, Cruz Azul, América y Santos son los que mejor producción de goles tienen en este certamen. Pero la pelea del Toluca es contra ellos mismos, pues saben que la noche del viernes pueden salir con el boleto a la Fiesta Grande, pues San Luis, Chivas y Atlas quedarían lejos, ya sin esperanzas reales de alcanzarlos por el primer lugar de Grupo. Por su parte, los Diablos cuentan con el delantero chileno, Héctor Raúl Mancilla, quien es el escolta de Emanuel Villa, para ser el Campeón de Goleo y ese tópico es especial, pues como en el Grupo los Diablos no tienen problemas de que los alcancen, es probable que sus compañeros jueguen para él, para que pueda pelear por un nuevo título.
SUSPENDIDOS DE TOLUCA Ninguno LESIONADOS DE TOLUCA Hernán Cristante EL PARTIDO Las estadísticas recientes son claras en pro de los del Estado de México. Desde el 2005 no hay una victoria por parte de los Estudiantes y eso pesa a la hora de los partidos. Más de diez encuentros sin un triunfo contra los Diablos, pero los de Herrera tienen que defender a su técnico. Pues, Juan José Frangie, ha salido a respaldar a su entrenador, pero una nueva derrota en casa puede poner en la tablita a Miguel Herrera. El viernes en Toluca habrá noticias importantes; o el pase a la Liguilla de los Diablos, o una de las peores campañas de los zapopanos, al cristalizarse su octava derrota.
