Final frío en Clásico Regio

La barra La Adición desfiló por una avenida aledaña al Estadio Universitario con arreglos florales alusivos a un velorio que según presenciarían, ya que confiaban en que Rayados mataría a Tigres...
 La barra La Adición desfiló por una avenida aledaña al Estadio Universitario con arreglos florales alusivos a un velorio que según presenciarían, ya que confiaban en que Rayados mataría a Tigres en su propia casa, algo que no sucedió.  (Foto: Edgar Quintana, Notimex)
  • Abucheos y ovaciones, todo quedó ahí

Guarden las coronas, no hubo muertos... La barra La Adición desfiló por una avenida aledaña al Estadio Universitario con arreglos florales alusivos a un velorio que según presenciarían, ya que confiaban en que Rayados mataría a Tigres en su propia casa, algo que no sucedió. Evitar que los felinos respiraran en la zona porcentual era la tarea del Favor de actualizar flashplayer

Monterrey, por lo que el Clásico Regio en su Edición 88 tenía ese ingrediente extra, que creó incertidumbre por el resultado final. Monterrey tuvo más llegadas de peligro que Tigres, la mayoría intentadas por Aldo de Nigris, quien quiso ser el hombre gol de Rayados, al dejar a un lado su pasado Tigre. Esa actitud del regiomontano provocó ser el jugador más reventado por los seguidores del conjunto universitario; Luis Pérez fue otro que pagó caro el haber dicho que el “Volcán” no pesaba, puesto que cada vez que iba a cobrar un tiro de esquina, era agredido por la afición felina. Y para el Capitán rayado también hubo... "Para Cabrito jubilación", así fue despedido de la cancha Jesús Arellano por la barra felina Libres y Lokos, cuando salió en un cambio en el segundo tiempo. Las ovaciones se cargaron para el bando auriazul, hacia un Francisco Fonseca que luchó por cada balón por la banda, a un Lucas Lobos que es el máximo ídolo del momento para su afición, y no podría falta la alegría por ver en la cancha a un joven que se convirtió en la esperanza de ganar el Clásico. Al minuto 61’, Francisco Acuña entraba a jugar, el mediocampista que en su debut ante Rayados en el Derby del Apertura 2008, volvió locos a los albiazules y encaminó a Tigres a la victoria 4-1. Favor de actualizar flashplayer

Esta vez la historia no se repitió, Acuña intentó hacerlo y los hinchas se animaban, pero pronto aparecía bien ordenada la defensa regia, y así se evitó cualquier daño. Al final, tras el empate en el marcador, los cánticos no se hicieron esperar, en los cuales la hinchada rayada aseguraba que Tigres descenderá a Primera División "A". "Sí se va, sí se va, Tigres sí se va". En cuanto a esa situación, el técnico felino, José Pekerman, motiva a la afición auriazul a hacer caso omiso, aseverando que Tigres se salvará. "Ya son varias fechas que se venía diciendo eso... esto es futbol y es la pasión, nosotros tenemos claro que ¡Tigres se va a salvar!".

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