Los Americanistas salieron en silencio

El error del Juan Carlos Valenzuela le costó demasiado al América. El equipo había peleado para obtener el triunfo, y al final el empate era lo que le venía mejor, pero una mano en el área cambió...
El error del Juan Carlos Valenzuela le costó demasiado al América. El equipo había peleado para obtener el triunfo, y al final el empate era lo que le venía mejor, pero una mano en el área cambió el rumbo de juego.
 El error del Juan Carlos Valenzuela le costó demasiado al América. El equipo había peleado para obtener el triunfo, y al final el empate era lo que le venía mejor, pero una mano en el área cambió el rumbo de juego.  (Foto: Sergio Álvarez Reiset)
Estadio Olímpico Universitario -
  • El equipo abandonó CU en las siete camionetas blindadas en las que llegaron

El error del Juan Carlos Valenzuela le costó demasiado al América. El equipo había peleado para obtener el triunfo, y al final el empate era lo que le venía mejor, pero una mano en el área cambió el rumbo de juego. Las Águilas de inmediato entendieron que sus propios errores los habían sepultado. Por ello en cuanto Jorge Gasso pitó el final del partido, Guillermo Ochoa se acercó a Juan Carlos Valenzuela, un poco para pedirle alguna explicación, otro tanto para tratar de animarlo y que el zaguero de las Águilas no se cayera de cara al final del torneo. El trayecto de portería a portería Ochoa lo ocupó para dialogar intensamente con su compañero, mientras en la cancha el resto del equipo quedó en shock porque no alcanzaban a comprender lo que había sucedido. Montenegro entonces comenzó el trayecto rumbo al vestidor, el cual era fuertemente custodiado por la policía, en su camino escuchó algo que no le gustó, pero cuando se quiso regresar a desquitar su coraje, sus compañeros lo jalaron para seguir con su camino. Ninguno de los jugadores decidió quedarse a explicar lo sucedido en la cancha, el dolor de haber perdido frente a los Pumas fue suficiente para hacerlos callar. Al final el equipo salió como había llegado, en camionetas blindadas y con absoluto silencio. Los jugadores abordaron las siete camionetas y custodiados por las patrullas regresaron al hotel de concentración.

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