Reconoce el Tec al técnico rayado

En los ecos del pasado figura un cántico compuesto por la hinchada regiomontana a Daniel Passarella, técnico Campeón en el Clausura 2003.
En los ecos del pasado figura un cántico compuesto por la hinchada regiomontana a Daniel Passarella, técnico Campeón en el Clausura 2003.
 En los ecos del pasado figura un cántico compuesto por la hinchada regiomontana a Daniel Passarella, técnico Campeón en el Clausura 2003.  (Foto: Notimex)
Estadio Tecnológico -
  • “Yo ya lo vi, es el equipo de Vucetich”, cantó la afición
  • Corean el nombre del técnico por racha victoriosa

En los ecos del pasado figura un cántico compuesto por la hinchada regiomontana a Daniel Passarella, técnico Campeón en el Clausura 2003. Pero luego de siete años de extrañar al argentino, la hinchada local ha adoptado a un nuevo referente del banquillo albiazul, quien igualmente carga con un título de Liga, pero además tiene al plantel en una instancia inédita en rendimiento. “Yo ya lo vi, yo ya lo vi, es el equipo de Vucetich”, inició la tonada en la tribuna de la Herradura, donde se encuentra la barra de la Adicción. Durante unos instantes, el estadio se hermanó en apoyo al diseñador del futbol del Monterrey, quien pese al perfil sobrio y de pocos reflectores ha convencido a la gente de su capacidad. Los motivos no son pocos para el tributo simbólico que se dio este sábado en las gradas. La Pandilla festejó este sábado por novena ocasión consecutiva como local, regalando sólo victorias desde el 1-0 ante el América de la Liguilla pasada. Además, el equipo ligó su quinto triunfo en la campaña, sexto contando el duelo en Libertadores, amarrando su séptimo partido sin perder y el tercero sin recibir anotación. No obstante la lluvia que cayó sobre el final del partido, la afición norteña dio rienda suelta a la alegría, encaminada a una etapa sin precedentes en su historia, como campeona en curso y protagonizando la campaña. Tras el 2-0 de Walter Ayoví a cinco del final, el cántico atronó en respaldo al volante ecuatoriano, artífice de la sentencia al marcador. “Oe, oe, oe, oe, Walter, Walter”, se escuchó por primera vez para el mariscal rayado. Pero aún quedaba espacio para un nuevo clímax, y el tanto del brasileño Val Baiano se acompañó de un baile a ritmo de samba, además del recuerdo al acérrimo rival. “Hay que saltar, hay que saltar, el que no salte, se va al Volcán”, cantó la gente al unísono, haciendo estremecer las tribunas, una característica del estadio. El cierre del juego llegó, y la gente salió feliz del inmueble, una condición que se ha vuelto una costumbre desde hace casi cuatro meses cada partido de Rayados en casa.

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