'Queman al burro' y abandonan a Pumas

El juego entre Pumas y Toronto FC, correspondiente a la fecha 3 de la 'Concachampions' no provocó mucho interés en la afición universitaria, ya que el Estadio Olimpico lució practicamente vacío.
 El juego entre Pumas y Toronto FC, correspondiente a la fecha 3 de la 'Concachampions' no provocó mucho interés en la afición universitaria, ya que el Estadio Olimpico lució practicamente vacío.  (Foto: Juan Manuel Terán)
Ciudad de México -
  • Había menos de tres mil personas al iniciar el duelo de Concachampions
  • Los vendedores de esquilmos fueron los más afectados por la pobre entrada

Tan pobre fue la entrada en el Estadio Olímpico Universitario para el duelo entre Pumas y Toronto FC, que en algunos sectores del inmueble, la atención de los vendedores de cerveza fue personalizada con los pocos aficionados que se dieron cita en el coloso del Pedregal. No había más de tres mil personas cuando mexicanos y canadienses iniciaron las hostilidades del partido correspondiente a la tercera jornada de la Fase de Grupos del torneo de la CONCACAF, por lo que los vendedores de los diferentes productos al interior del estadio tuvieron una mala tarde llegando, incluso a la resignación de sentarse a ver el partido. De hecho aproximadamente una hora antes de que diera inicio el cotejo entre Pumas y Toronto, estudiantes de las diferentes preparatorias, bachilleratos y escueladas afiliadas a la UNAM, se dieron cita a las afueras del Olímpico Universitario para llevar a cabo la tradicional 'quema del burro' a unos días de que se lleve a cabo el partido entre de futbol americano entre Pumas y Politécnico. Unos 600 estudiantes llevaron a cabo el acto y después se retiraron, provocando que al inicio del partido fuera más la gente que se encontraba en la explanada del Olímpico Universitario que la que ya estaba instalada al interior del inmueble abandonando al cuadro de Guillermo Vázquez durante los primeros minutos. Fue más el estruendo de los gritos y cuetones que reventaron en la 'quema del burro' que el ruido provocado por los cerca de mil aficionados que entonaron el himno universitario, aunque en esta ocasión sin los jugadores del equipo en el medio campo y sí con 11 aficionados que pudieron pisar la cancha de CU mientras se escuchaba el himno en el sonido local. Sobre el terreno de juego, el timonel universitario decidió dar la sorpresa y mando a la cancha a la mayoría de los jugadores que disputan el torneo mexicano, dejando de lado a los muchachos de la Sub-20 con la intención de ganar y llevarse las tres unidades que resultan vitales en el camino auriazul.

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