Los lugares comunes del 3 de Marzo

El estadio que alberga los partidos de local de Estudiantes Tecos no es un inmueble que conserve añejas historias de glorias pasadas del equipo representativo de la Universidad Autónoma de...
 Estudiantes quería los tres puntos en casa.  (Foto: Notimex)
Estadio 3 de Marzo, Zapopan, Jalisco, México -
  • Como siempre, Estudiantes jugó de visitante en su propia casa

El estadio que alberga los partidos de local de Estudiantes Tecos no es un inmueble que conserve añejas historias de glorias pasadas del equipo representativo de la Universidad Autónoma de Guadalajara.   De hecho, en el 3 de Marzo, un inmueble sin tanta historia como otros en el país, es normal que los lugares comunes se presenten con frecuencia, y en algunas veces, hay acontecimientos y situaciones que son el “pan de cada día”, cada que se presentan ciertos equipos.

En el caso de esta noche, con la aparición de Pumas, el Campeón del futbol mexicano, en el campo de la Avenida Patria, hubo situaciones que sucedieron con la precisión de un cronómetro.

Fue un lugar común que Pumas tuviera en las tribunas una gran mayoría de aficionados, que las camisetas azul y oro se hicieran presentes en una apabullante superioridad, y que cada situación de los dirigidos por Guillermo Vázquez, fuera mayormente celebrada que las generadas por el equipo local, aunque solo lo sea en lo administrativo.

También fue un lugar común que esa misma inmensa mayoría silbara y presionara a Estudiantes cual si fuera visitante, en su propio estadio, y también sonó más fuerte el grito de gol cuando Javier Cortés puso al frente a Pumas, que cuando Hérculez Gómez emparejara las acciones.

De igual forma, sucedió, como cada que Pumas visita una cancha ajena a su casa en la Capital del país, que la porra contraria parodiara su grito de guerra.

“Goooya, Goya, chinguen a su madre, chinguen a su madre”, fue el grito, al cual los universitarios en la tribuna parecen ya estar acostumbrados, pues lejos de ironizar, o sentirse aludidos, ya hasta los ignoran.

Otro suceso condenado a repetirse, fue el que en el sonido local del 3 de Marzo sonara música vernácula, desde una hora antes del silbatazo inicial, haciendo alusión al mes patrio, el cual no fue plenamente respetado por la dirigencia zapopana.

En la cornisa del estadio, colocó una gran cantidad de banderas tricolores, a las cuales les faltó un pequeño detalle: el escudo nacional donde el águila muerde a una serpiente, brilló por su ausencia en dichos lábaros.

Queda claro que, en el Estadio 3 de Marzo, hay acontecimientos que están marcados a repetirse una y otra vez, y lo vivido en la visita del Campeón a Zapopan, fue el botón que hacía falta para demostrarlo.  

 

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