Crónica de un adiós, Calero colgó los guantes

El capítulo final se cumplió. Llegó el 22 de octubre, el partido contra Pumas y el final de la carrera de Miguel Calero, mítico arquero del Pachuca, que colgó los guantes esta noche.
Adiós Condor. Se va un grande.
 Adiós Condor. Se va un grande.  (Foto: Notimex)
Estadio Hidalgo -
  • Miguel Calero regaló todo su uniforme mientras dio la vuelta olímpica
  • Un beso al centro del campo del Hidalgo selló su despedida del futbol

El capítulo final se cumplió. Llegó el 22 de octubre, el partido contra Pumas y el final de la carrera de Miguel Calero, mítico arquero del Pachuca, que colgó los guantes esta noche.   Eran las 18:45 horas cuando la Directiva de los Tuzos saltó a la cancha seguido de los 10 jugadores que acompañarían a Calero en su despedida y con los 10 trofeos que dejó como legado el arquero. Se develó el palco que llevaría su nombre en el estadio y se hizo el anuncio oficial del retiro del número 1 en el Pachuca.

Fue a las 19:02 de la noche cuando sonó el silbatazo inicial de lo que serían los últimos 90 minutos de Calero bajo los tres postes. No se cumplieron ni 120 segundos cuando el guardameta tocó por primera vez el esférico en un saque de meta.   La indumentaria en tono guinda acompañada por sus acostumbrados guantes blancos y los zapatos que un patrocinador le regaló especialmente para la ocasión fue el traje de gala con el que el colombiano salió a escena para su último acto y haciendo lo que más le apasiona.   Lo ríspido del partido en los primeros minutos obligó al líder de los Tuzos a tranquilizar a Jaime Ayoví después de recibir la tarjeta amarilla. Martín Bravo fue el primero en ponerlo a prueba con un disparo que terminó por enviar a tiro de esquina.   Regresando del descanso, Calero ocupó la portería en la que se encontraba ubicada la afición universitraria que de inmediato lo increpó con cánticos y gritos. El jugador cafetalero lo tomó con humor y se volteó para comenzar a realizar algunos movimientos con las manos simulando dirigir una orquesta que le cantaba. El "Calero ya estás viejo" de la porra pumas no fue más que un ingrediente más en su despedida.   Calero dejó en claro que pese a que los años pasan, lo aprendido y el talento no se van. Juan Francisco Palencia sacó un tiro que obligó al guardameta a tenderse sobre su izquierda para sacar un manotazo que evitó la caída de su marco. El "Calero, Calero" de los aficionados Tuzos retumbó en el inmueble.   Llegó el silbatazo final y con él, las lágrimas del histórico tuzo. Calero se quitó los guantes con tranquilidad y los regaló a la tribuna que se encontraba de trás de su portería. Se despojó de su playera y alzó los brazos despidiéndose de la afición que gritaba su nombre. Los abrazos de Andrés Fassi, Jesús Martínez y todo el plantel aparecieron.   Comenzó la vuelta olímpica que fue caracterizada porque el portero iba quitándose su uniforme al tiempo que lanzaba cada prenda a las tribunas acompañados por un video que llenó las pantallas del estadio Hidalgo y que le puso mayor sentimiento al momento que se vivía.   Al terminar la vuelta olímpica, Calero se enfiló al centro del campo donde se inclinó para besar el centro, persignarse y decir adiós. Todavía sus compañeros le hicieron una valla en las puertas del vestidor para darle una "pamba" y con ello sellar su retiro.

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