'¡Vamos a volver!'

Unánime, a coro, fuertísimo, el público esmeralda anunció su llegada a la Primera División desde el final del primer tiempo del partido ante Correcaminos y después del último par de goles: '¡Vamos...
Unánime, a coro, fuertísimo,  el público esmeralda anunció su llegada a la Primera División desde el final del primer tiempo del partido ante Correcaminos y después del último par de goles: '¡Vamos a volver!'
 Unánime, a coro, fuertísimo, el público esmeralda anunció su llegada a la Primera División desde el final del primer tiempo del partido ante Correcaminos y después del último par de goles: '¡Vamos a volver!'
León, Guanajuato, México -
  • La afición leonesa había sufrido tres derrotas en Finales de Ascenso en la última década
  • Dos de ellas fueron como local, ante Irapuato en 2003 e Indios en 2008, además contra Dorados en 2004

El canto que por mucho tiempo se compuso sólo de palabras al aire, ahora se convirtió en promesa cumplida. Unánime, a coro, fuertísimo,  el público esmeralda anunció su llegada a la Primera División desde el final del primer tiempo del partido ante Correcaminos y después del último par de goles: “¡Vamos a volver… vamos a volver… vamos a volver a Primera, vamos a volver…!” La afición leonesa explotó como nunca antes en los últimos diez años, en los cuales coleccionaron tantas ilusiones frustradas que el ánimo de esta noche en el inmueble al inicio del encuentro no era sólo de expectativa e ilusión, sino de tensión y desesperación por volver a Primera. Tras la derrota de 2-1 en la ida, al público local sólo le duró veinte minutos la angustia, porque con el gol de Carlos Peña celebraban el empate global. Ya sin estar contra la pared, la afición sabía que el siguiente era cuestión de minutos. Por ello, con el 2-0 que marcaba ya la ventaja en el global el estadio explotó. Sencillamente se trataba del momento de mayor felicidad en los últimos diez años. Fue por eso que tras ese tanto de Luis Nieves los brincos también fueron unánimes, como una coreografía planeada en las cuatro gradas al ritmo de “¡El que no brinque es pu…!” Con los Correcaminos noqueados, los detalles de júbilo no sólo se daban en las gradas y ejemplo de ello fue el saque de banda de José Vázquez, quien mandó lejos el balón por la maroma que dio antes de soltarlo. De momentos emotivos estuvo lleno el partido y uno de ellos tuvo como protagonista a Carlos Peña, el “Gulit”, quien el sábado anterior recibió cuatro puntos de sutura en el pie por un pisotón y el que hoy marcó el primer gol. Al salir de cambio en el segundo tiempo, la afición le reconoció el heroísmo cantándole el apodo mientras el contención rodeaba la cancha y pasaba por la barra en una de las esquinas para llegar a la banca. A diferencia de lo que sucedió el sábado anterior en que consiguieron el título del Clausura 2012, esta vez la afición no requirió del sonido local para entonar “El Rey”. “¡Y mi palabra es la ley!” fue la estrofa que con particular fervor entonó el público, que ahora bien sabe que ya no está afuera y que  el día en que mueran… recordarán éste como uno de los de mayor felicidad en sus vidas. “Llevamos diez años aquí (en Liga de Ascenso) y nunca los hemos dejado, cosa que ninguna afición, ni la de Primera División la tiene… esta entrega, los seguimos a todos lados y nos lo merecemos”, expresó Daniela Fonseca, a punto del llanto en la tribuna, que terminó cantando "¡Sí se pudo!".

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