Tienen 'Piojo' y La Volpe duelo de estrategias

Ricardo La Volpe y Miguel Herrera demostraron por qué son maestro y pupilo y que los partidos "tácticos" no tienen que terminar en soporíferos ceros a ceros.
Ricardo La Volpe y Miguel Herrera demostraron por qué son maestro y pupilo y que los partidos "tácticos" no tienen que terminar en soporíferos ceros a ceros.
 Ricardo La Volpe y Miguel Herrera demostraron por qué son maestro y pupilo y que los partidos "tácticos" no tienen que terminar en soporíferos ceros a ceros.  (Foto: Notimex)
Cancún, Quintana Roo -
  • Al final del partido, miembros de la barra azulcrema protagonizaron una gresca

Ricardo La Volpe y Miguel Herrera demostraron por qué son maestro y pupilo y que los partidos “tácticos” no tienen que terminar en soporíferos ceros a ceros. Como si se tratara de un duelo personal, ambos estrategas le metieron mano al encuentro y confirmaron que sus únicas diferencias claras son en cuanto a carácter y personalidad. El “Piojo” fue el de los reclamos al árbitro cuando el América perdía, el del festejo como de jugador de futbol americano cuando los suyos empataron y el que se reencontró y abrazó con un buen número de amigos en su regreso a Cancún. El “Bigotón” siguió siendo el mismo refunfuñón ajeno a las muestras de afecto, que sólo se saludó con Herrera, porque este último lo buscó antes y al final del partido, y quien sólo salía de su banca cuando los movimientos tácticos lo requerían. Por algo, el “Piojo” prefiere llamarle “amigo” al argentino, antes que referirse a él como su maestro, pues aunque al principio fue superado por la táctica azulgrana, después quiso marcar su línea y decir “va la mía”. El Atlante apareció con una alineación que pareció confundir al conjunto azulcrema durante toda la primera mitad, gracias a un exótico 5-1-3-1 que rebosó dinamismo, orden y sorpresa en el frente, todo ello a partir de la explotación de las bandas. El “Piojo” confundido, desde su área técnica hacía corajes y al final del primer tiempo le reclamó a los árbitros hasta que su auxiliar, Diego Ramírez, acudió para enfriarlo y evitar una expulsión. Pero ante ello, al complemento cambió el encuentro con un simple pero radical movimiento: sacrificó a su capitán Daniel Montenegro para enviar al ataque a Tony López, quien acompañó a Christian Benítez para que éste tuviera tiempo para enloquecer a la zaga azulgrana y permitir el arribo desde atrás de Rubens Sambueza. Ya con el empate, La Volpe respondió también con revulsivos en el ataque hasta equilibrar el partido y ambos neutralizarse. Una hora antes de iniciar el juego, Herrera charlaba animadamente con el Presidente de los Potros, Miguel Ángel Couchonal y con varios de sus ex jugadores sobre la pista de tartán alrededor de la cancha. Apenas salió a su área técnica ya previo al inicio del encuentro, tomó un pedazo de pasto y se persignó, a diferencia de La Volpe, que salió a su área técnica cuando el árbitro estaba a punto de dar el silbatazo inicial. A pesar de las personalidades tan dispares, ambos son amigos... pero sobre todo estrategas. SE 'CALIENTAN' BARRISTAS DEL AMÉRICA Al final del partido, miembros de la barra americanista que se ubicó en las primeras filas detrás de una de las cabeceras protagonizaron una gresca que no pasó a mayores, aunque sí hubo algunos golpes y empujones, que movilizaron a miembros de seguridad del Estadio Andrés Quintana Roo, quienes contaron con la "colaboración" del silbatazo final para que los ánimos se enfriaran.

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