MéxicoPrimera División MexicanaApertura 2012Jornada 16Monterrey - Tigres


Tigres se llevó el orgullo regio en las tribunas del Tec

  • Los aficionados de Tigres explotaron con el gol de Pulido. (Foto: Mexsport)
  • La bella aficionada plasmó el color de su equipo en su cara. (Foto: Mexsport)
  • Los seguidores de Rayados alegres acudieron al Tecnológico. (Foto: Mexsport)
  • Una porción de aficionados de Tigres acudieron al Clásico. (Foto: Mexsport)
 

Sahid Hernández Rosete | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)
Estadio Tecnológico, sábado 3 de Noviembre del 2012

  • Aunque pocos, los seguidores felinos se hicieron escuchar con fuerza en el Tec
  • El equipo del Monterrey no estuvo a la altura del apoyo que recibió por parte de su afición en la tribuna

Un solitario gol de Alan Pulido en la segunda mitad le dio el triunfo a Tigres en la edición 96 del Clásico Regio en donde los felinos sacaron la garra y el espíritu guerrero para imponerse en el Derbi de la Sultana del Norte tras cuatro años y ocho clásicos de no hacerlo, para imponerse en el duelo del orgullo con toda justicia, aunque la mejor parte de este duelo, como suele suceder en la mayoría de las ocasiones, se dio en la tribuna y no en la cancha.

A pesar de que al principio llegaron como víctimas y tratando de salvar el torneo con el duelo que divide en dos a todo Nuevo León, pero que con inteligencia y espíritu de lucha, los visitantes se llevaron más que tres puntos a San Nicolás de los Garza. Al equipo de Tigres y su afición se les hizo saber que no eran bienvenidos en la casa albiazul desde su arribo al Tecnológico, pues cada camiseta amarilla en la tribuna y cada que veían al conjunto felino, un sonoro abucheo retumbaba en el estadio.

El Clásico es una ocasión especial para reafirmar el aliento al equipo, un partido que amerita un recibimiento especial de la afición y así lo confirmó La Adicción, pues al momento de saltar la Pandilla al terreno de juego, un telón con el escudo del Monterrey y un gigantesco mosaico albiazul cubrió por completo "la Herradura". Por parte del equipo de la UANL sólo un puñado de 400 seguidores estuvieron presentes en  el Tec, en representación de los miles y miles de hinchas que no pudieron estar presente en el graderío, pero se esforzaron al máximo para hacer oir su voz en el recinto de la avenida Luis Elizondo.

Cada falta de los felinos y cada avance a la meta de Jonathan Orozco era abucheada y chiflada por la abrumadora mayoría de la afición rayada, que por el contrario festejaba las jugadas de su equipo y aplaudía el esfuerzo realizado en el terreno de juego por el equipo de Víctor Manuel Vucetich.

En la recta final de la primera mitad Jesús Manuel Corona fue derribado en el área felina en un aparente penal que el silbante no sancionó, pero el estadio por completo se puso de pie para reclamar la acción y pedir la pena máxima que no se concedió.

Fue poco lo que Tigres pudo hacer al ataque en los primeros 45 minutos, dependiendo mucho de una individualidad de Lucas Lobos o Damián Álvarez al frente, pero poco pudieron conectarse para crear el peligro que deseaba el técnico Ricardo Ferretti.

Otro lamento llegó cuando Aldo de Nigris fue incapaz de empujar una pelota que le puso César Delgado al pie en el área chica, pero increíblemente el remate del ariete se fue por un lado, para que el marcador se mantuvo 0-0 hasta ese momento.

El balde de agua fría llegó con el gol de Alan Pulido que puso en ventaja a los auriazules, luego de que Toledo envió un centro a primer poste y el canterano cerró la pinza, por lo que el cántico de "Vamos Tigres te quiero ver campeón otra vez", comenzó a escucharse con fuerza en la zona de Preferente donde se ubicó la porra visitante.

Conforme fue avanzando el tiempo el grito de "Tigres, Tigres", tomó fuerza entre los pocos cientos de seguidores universitarios que se mantuvieron apoyando incondicionalmente a su escuadra, que dominó la mayor parte del partido.

Por parte de los hinchas de la Pandilla, el clásico cántico de "pongan huevos, Rayados pongan huevos", se intensificó en la recta final del partido, pero los albiazules con poco pudieron responder en el terreno de juego, ante la decepción de la mayor parte de sus seguidores, quienes se concideraban favoritos previo al duelo fraternal.

Ya en la agonía del juego, Humberto Suazo hizo saltar de las butacas a los asistentes, al reventar en el travesaño una pelota que hubiera representado el empate para los del Cerro de la Silla, pero todo quedó en un intento más que resultó infructuoso.

A pesar de la derrota, la afición rayada se mantuvo apoyando a su equipo, incluso con el "Hay que saltar, hay que saltar, el que no salte se va al Volcán" y ya finalizado el encuentro, La Adicción se mantuvo cantando para hacerle sentir su respaldo total a Vucetich y sus pupilos, mientras que la afición tigre, liderados por los Libres y Lokos, daban rienda suelta a su felicidad y salieron con el puño en alto, en la propia casa del acérrimo rival.

[MEDIOTIEMPO]

 

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