¡Bienvenido a casa... 'Chepo'!

¡Bienvenido a casa!, fue el grito que le lanzaron al "Chepo" de la Torre mientras ingresaba en su camioneta a uno de los estacionamientos al interior del Estadio Nemesio Díez.
 ¡Bienvenido a casa!, fue el grito que le lanzaron al "Chepo" de la Torre mientras ingresaba en su camioneta a uno de los estacionamientos al interior del Estadio Nemesio Díez.  (Foto: Notimex)
Estadio Nemesio Diez, Estado de México -
  • La 'Bombonera' se quedó cerca del lleno esta tarde

¡Bienvenido a casa!, fue el grito que le lanzaron al “Chepo” de la Torre mientras ingresaba en su camioneta a uno de los estacionamientos al interior del Estadio Nemesio Díez.

Mientras el portón se cerraba, una aficionada de los Diablos Rojos en la banqueta le recordó al timonel de la Selección Mexicana que Toluca sigue siendo su casa, sobre todo tras el título que consiguió en el Apertura 2008, precisamente en una Final contra Cruz Azul que terminó en penales.

Con su Auxiliar Salvador Reyes como copiloto, De la Torre llegó acompañado también por su otro estratega asistente, Luis Fernando Tena, quien viajaba en el asiento trasero.

Pero esa no fue la única bienvenida en la casa escarlata, ya que esa misma frase  fue la que debió haber aplicado el DT Enrique Meza a todo el plantel Cementero, repleto de ex pupilos y amigos, de quienes se llevó una gran cantidad de saludos y abrazos llenos de afecto.

El “Ojitos” fue la figura más buscada antes del inicio del partido. Todavía no llegaba a su banca cuando ya lo habían interceptado masajistas y utileros de Cruz Azul para darle un abrazo.

Apenas después de que el cuadro visitante se tomó la foto oficial, prácticamente todos los jugadores, a excepción de Mariano Pavone y Teo Gutiérrez, a quienes no tuvo como jugadores, se enfilaron al área técnica del Toluca.

Uno a uno saludaron con afecto al timonel rojo, especialmente con afecto los abrazos de Gerardo Torrado, Christian Giménez y Jesús Corona, este último quien le acercó el oído a Meza para luego llevarse una palmada en la mejilla.

Mientras eso sucedía en la cancha, en las gradas las aficiones de ambos equipos provocaban casi el lleno, evidente sobre todo en el sector reservado para la afición visitante, con sobrecupo porque el espacio asignado resultó insuficiente.

Ello a pesar de los tres retenes que debieron pasar los autobuses con afición que viajó desde la Ciudad de México, desde donde se encontraron con obstáculos policiacos en La Marquesa, Lerma y el Paseo Tollocan.

Debido ese rigor en la seguridad, la afición celeste conformó una porra sin signos de barra. Ni cánticos ni tambores, más bien familias y mucho entusiasmo porque todavía no parecen despertar del sueño del título reciente en Copa MX.

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