Exigen en CU cese de Torres Servín y llegada de Hugo

La afición puma se mostró frustrada tras la nueva derrota de Pumas en casa y pidió el cese de Torres Servín. Además ya tiene a su favorito en caso de su eventual adiós.
La afición puma se mostró frustrada tras la nueva derrota de Pumas en casa y pidió el cese de Torres Servín. Además ya tiene a su favorito en caso de su eventual adiós.
 La afición puma se mostró frustrada tras la nueva derrota de Pumas en casa y pidió el cese de Torres Servín. Además ya tiene a su favorito en caso de su eventual adiós.  (Foto: Notimex, )
Ciudad de México -
  • El inmueble universitario tuvo una asistencia de 20 mil 80 espectadores

La afición puma ya tiene a su favorito en caso de un eventual adiós de Antonio Torres Servín. Frustrada porque su equipo sólo suma 2 puntos de 12 posibles, además de que sólo han festejado un gol en cuatro partidos, el público auriazul pidió con fuerza el cese de su actual DT, pero con mucho más fervor la llegada de Hugo Sánchez. La desesperación entre la afición auriazul terminó por desbordarse ya con el 2-0 adverso y a partir de una jugada que resultó hasta cómica. Aproximadamente al minuto 20 del segundo tiempo, Pumas ni siquiera pudo salir de su terreno por el asedio de Tigres. Ello obligó al "Pikolín" a retrasar al centro de la zaga, donde Darío Verón pasó mal al portero, quien tuvo que regalar el balón a la banda para evitar el tercer tanto visitante. Así de bochornoso era el accionar del cuadro de la UNAM, tras lo cual se escuchó por primera vez en la tarde y con fuerza el "¡Fuera Servín, Fuera Servín!". Segundos después, el coro pedía al "Penta", con quien los Pumas consiguieron el bicampeonato del 2004. A pesar del mal paso de los capitalinos, la entrada no fue del todo mala en el Olímpico Universitario, donde la pequeña pero emocionada afición de Tigres fue la que más disfrutó el encuentro. Más aún cuando el segundo gol lo vieron en la portería que les quedó abajo de la Cabecera donde fueron ubicados, y hacia la cual se dirigió Damián Álvarez, con las manos sobre la frente para encontrar a su esposa e hijos en las gradas del primer piso, para saludarlos a manera de festejo. Entre el grupo de apoyo al naturalizado estaba el hijo de Christian Giménez, amigo del volante desde que ambos militaban en el Pachuca. Al final del partido, la afición local descargó su frustración con gritos hacia la barra visitante, al coro "¡Tigre maricón!". De cualquier modo, los gritos que pedían a Hugo como nuevo DT arreciaron entre los aficionados que se acercaron al autobús local durante la salida de jugadores y cuerpo técnico. El momento donde se escuchó más fuerte el grito para pedir a Hugo fue precisamente mientras salía Torres Servín, quien escuchó el grito no sólo como advertencia sino también a manera de reclamo y, quizás, de premonición.

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