Gozan americanistas la 'noche triste' de Pumas

Pumas vivió una de las noches más tristes de su historia y su más grande rival fue el protagonista. En su propia cancha y con una lluvia que parecía anunciar la tristeza que invadiría a la mayoría...
Pumas vivió una de las noches más tristes de su historia y su más grande rival fue el protagonista. En su propia cancha y con una lluvia que parecía anunciar la tristeza que invadiría a la mayoría de la afición universitaria.
 Pumas vivió una de las noches más tristes de su historia y su más grande rival fue el protagonista. En su propia cancha y con una lluvia que parecía anunciar la tristeza que invadiría a la mayoría de la afición universitaria.  (Foto: Notimex)
Estadio Olímpico Universitario, Ciudad de México -
  • La afición universitaria comenzó a abandonar el estadio a 20 minutos del final
  • 'El Pebetero es un cementerio', la consigna azulcrema en el estadio

Pumas vivió una de las noches más tristes de su historia y su más grande rival fue el protagonista. En su propia cancha y con una lluvia que parecía anunciar la tristeza que invadiría a la mayoría de la afición universitaria, los Pumas fueron arrollados tanto en la cancha como en la tribuna. Como muy pocas veces se había visto, la afición a los Pumas decidió abandonar a su equipo y ahorrárselo más amarguras al momento de que cayó el cuarto gol de América por conducto de Luis Gabriel Rey. El desastre de su equipo combinado con el aguacero que azotó el estadio durante los 90 minutos fueron el factor que ocasionó tribunas vacías cuando aún se jugaba el partido. "Llora, llora, lloraaaa la Rebel", "Cinco, cinco, cinco" y el "Pebetero es un cementerio" fueron algunos de los cánticos con los que la afición azulcrema disfrutó uno de los momentos de más alegría en los últimos años, pues además de golear a los Pumas, le estaban propinando su sexta derrota consecutiva en duelos directos. Cada uno de los goles que los seguidores americanistas gritaron, retumbaron en lo más profundo de la afición auriazul que poco después de iniciado el segundo tiempo comenzó a cantar: "Que se vayan todos, que no quede ni uno sólo" en clara referencia al plantel de los felinos. Lo amplio del marcador no impidió que la Directiva del América presente en el estadio y comandada por Yon de Luisa y Ricardo Peláez disfrutara cada minuto del partido y se mantuviera al filo de la butaca hasta los últimos segundos, incluso lamentándose el solitario gol de Pumas y las oportunidad que los delanteros dejaron ir. Fueron varias las ocasiones en las que los directivos azulcremas se levantaron de sus asientos para festejar, gritar y felicitarte por el triunfo y el paso que llevan las Águilas en el Apertura 2013 ante la aprobación de su afición que estaba a un par de metros de ellos. Esta noche será recordada como aquella en la que América lució su corona de Campeón en todo su esplendor, ante unos Pumas que viven un pésimo momento - quizás el peor de su historia- y que simplemente no fue contrincante en la cancha.

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