Sólo los 'masoquistas' van a CU

Caras largas, un juego gris, gritos de reclamo, gestos de resignación y todavía 13 mil 506 'masoquistas' que en Ciudad Universitaria acompañaron a los Pumas en su dolor.
Caras largas, un juego gris, gritos de reclamo, gestos de resignación y todavía 13 mil 506 'masoquistas' que en Ciudad Universitaria acompañaron a los Pumas en su dolor.
 Caras largas, un juego gris, gritos de reclamo, gestos de resignación y todavía 13 mil 506 'masoquistas' que en Ciudad Universitaria acompañaron a los Pumas en su dolor.  (Foto: Notimex)
Estadio Olímpico Universitario -
  • Pumas volvió a perder en casa y se ubica en el último lugar de la Tabla General

Caras largas, un juego gris, gritos de reclamo, gestos de resignación y todavía 13 mil 506 "masoquistas" que en Ciudad Universitaria acompañaron a los Pumas en su dolor. "La cifra oficial de pendejos es de 13 mil 506", replicó un aficionado cerca del final del partido contra Santos, inmediatamente después de que el sonido local anunció la cifra oficial de asistentes, quienes ocuparon menos de la cuarta parte del inmueble, con aforo para 62 mil personas. "13 mil 506 ilusos", comentó otro seguidor auriazul en la zona detrás de la banca local. "13 mil 505. A mí no me cuenten", respondió uno más. Seguidor como pocos del equipo universitario, el psicólogo Octavio Rivas fue más explícito y preciso. "La gente está molesta, enojada, y para no armar el despelote que se arma en otros lugares por la rabia, prefieren no venir. Tan simple como eso. Sólo los masoquistas seguimos viniendo", señaló a Medio Tiempo. "Están vaciando cada vez más el estadio y no tienen idea de lo que están perdiendo de dinero los responsables de las tomas de decisiones". Un juego a medio gas fue suficiente para que Santos se llevara los tres puntos de CU, donde ya ni siquiera se escuchan gritos que pidan la cabeza del último entrenador. El público universitario pasó de la ilusión al inicio de la campaña, a la rabia para pedir el cese de Antonio Torres Servín, y de ahí a la resignación, como a la espera de que termine el torneo y llegue la limpia. Sólo el gol anulado de Ariel Nahuelpán casi al final del partido permitió a la gente aflojar la garganta, aunque para su desgracia sólo se trató de un instante de confusión porque el árbitro pitó falta del argentino y mantuvo el 0-1 a favor de los laguneros. El júbilo albiverde en la cabecera visitante por ver el primer triunfo de Santos en CU en casi diez años contrastó con las zonas auriazules, tanto como la intensidad de jugadores como Felipe Baloy y Oribe Peralta, dos piezas clave esta tarde en el equipo de Torreón, quienes el próximo viernes se verán las caras en el Estadio Azteca durante el México-Panamá. "¡Hermoso!, ¡Hermoso!", fue el grito para despedir a Peralta, autor del gol del triunfo, quien se acercó a la grada para regalar su camiseta, al tiempo que el público local prácticamente había vaciado las gradas.

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