Llevan cabezas de pollo al Azul

Miguel Ángel Román, Luis Téllez y Moisés Merino llegaron al Estadio Azul con cuatro cabezas de pollo amarradas de un mecate con la intención de mostrar su animadversión por el América previo al...
Miguel Ángel Román, Luis Téllez y Moisés Merino llegaron al Estadio Azul con cuatro cabezas de pollo amarradas de un mecate con la intención de mostrar su animadversión por el América previo al duelo ante Cruz Azul.
 Miguel Ángel Román, Luis Téllez y Moisés Merino llegaron al Estadio Azul con cuatro cabezas de pollo amarradas de un mecate con la intención de mostrar su animadversión por el América previo al duelo ante Cruz Azul.  (Foto: Edgar Malagón)
Estadio Azul, Ciudad de México -
  • Un grupo de aficionados compararon a las Águilas del América con pollos
  • La gente soportó la lluvia en espera de que iniciara el equipo

Miguel Ángel Román, Luis Téllez y Moisés Merino llegaron al Estadio Azul con cuatro cabezas de pollo amarradas de un mecate con la intención de mostrar su animadversión por el América previo al duelo ante Cruz Azul.   “Así van a quedar hoy los del Águila. Aunque sean campeones vamos a ganar hoy. (La idea de traer las cabezas) es algo que traemos desde hace mucho tiempo porque así se ven”, dijo Román mientras mostraba orgulloso el lazo amarillo.   Ataviados con los colores de Cruz Azul los seguidores recordaron que aunque el América sea el vigente Campeón, tras ganar la Final ante La Máquina, sólo son grandes por la televisora que les respalda.   “Se creen Águilas pero la verdad lo que son, son pollos, Cruz Azul es grande y no por una televisora”, dijo Téllez.   Y aunque no las pudieron meter al estadio porque está prohibido meter objetos que puedan lanzarse a la cancha, aún así rondaron por las inmediaciones del coloso celeste con su peculiar cordón.   LLUVIA RETRASÓ JUEGO   La lluvia provocó que la gente se dispersara de las inmediaciones del Estadio e incluso muchos aficionados permanecían en los pasillos detrás de las tribunas para evitar la lluvia hasta el momento del partido.   Por si no fuera suficiente, el árbitro Jorge Antonio Pérez Durán y los equipos decidieron que el inicio del partido se retrasara 20 minutos para que la intensidad de la caída del agua disminuyera.   Algunos seguidores celestes se quitaron las playeras y así se mantuvieron alentando a su equipo mientras los vendedores de capas subían el precio a la indumentaria que protegía de la lluvia.   El costo cambió de 10 a 20 pesos por un impermeable que por lo menos permitiera estar bajo la lluvia en espera del clásico entre celestes y americanistas.

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