Reciben con abucheos a Marco Fabián

El escenario que esperaba, se le cumplió al jugador de Cruz Azul, Marco Fabián. Los seguidores de Chivas, lo recibieron con un sonoro abucheo y cada vez que tocaba un balón, le hicieron sentir su...
El escenario que esperaba, se le cumplió al jugador de Cruz Azul, Marco Fabián. Los seguidores de Chivas, lo recibieron con un sonoro abucheo y cada vez que tocaba un balón, le hicieron sentir su rechazo por haberse ido del equipo rojiblanco.
 El escenario que esperaba, se le cumplió al jugador de Cruz Azul, Marco Fabián. Los seguidores de Chivas, lo recibieron con un sonoro abucheo y cada vez que tocaba un balón, le hicieron sentir su rechazo por haberse ido del equipo rojiblanco.  (Foto: Notimex)
Estadio Omnilife, Guadalajara, Jalisco, México -
  • El jugador hasta hace unos meses jugó para el Guadalajara, hoy viste la playera de Cruz Azul

El escenario que esperaba, se le cumplió al jugador de Cruz Azul, Marco Fabián. Los seguidores de Chivas, lo recibieron con un sonoro abucheo y cada vez que tocaba un balón, le hicieron sentir su rechazo por haberse ido del equipo rojiblanco y sobre todo las formas.   Por primera vez, Marco Fabián pisó el estadio en el cual hasta hace unos meses fue su casa. El ambiente nada grato lo veía venir Fabián y por eso quizá a lo largo de la semana se preparó en el aspecto mental para intentar que no le perjudicara el rechazo de los aficionados al Guadalajara.   La partida de Fabián del equipo rojiblanco no fue el mejor, antes, y todavía vistiendo la playera de Chivas, los aficionados se metieron con su persona, ya que su bajo rendimiento y sus constantes apariciones en noticias del espectáculo, así como de su vida privada, vinieron a enfadar a los seguidores rojiblancos.   En su momento, Marco Fabián dio lectura a un comunicado pidiendo el apoyo de los aficionados, donde les pedía que no lo abuchearan, ya que lo “desconcentraban”. La noche de este sábado, dicha petición quedó como anécdota y cada vez que Fabián, tenía el balón en sus pies, los abucheos, que quizá para su persona y el fondo le calaron, fueron sonoros y con un dejo de reclamo.