Anticipa Rebel cánticos contra América

Ansiosa por el Clásico capitalino de la próxima semana, la afición puma anticipó coros como si el público rival de esta tarde en CU fuera azulcrema y no rojinegro.
Ansiosa por el Clásico capitalino de la próxima semana, la afición puma anticipó coros como si el público rival de esta tarde en CU fuera azulcrema y no rojinegro.
 Ansiosa por el Clásico capitalino de la próxima semana, la afición puma anticipó coros como si el público rival de esta tarde en CU fuera azulcrema y no rojinegro.  (Foto: Notimex)
Estadio Olímpico Universitario -
  • CU recuperó vigor con una nutrida entrada

Ansiosa por el Clásico capitalino de la próxima semana, la afición puma anticipó coros como si el público rival de esta tarde en CU fuera azulcrema y no rojinegro. "¡El que no salte es una gallina!", cantó la barra auriazul en plena euforia durante el festejo del gol de Ismael Sosa en la recta final del duelo que parecía llevarse el Atlas. Con el empate, los Pumas llegarán al encuentro frente a las Águilas al menos con una racha de cuatro Jornadas invictos y una afición mucho más optimista que la azulcrema, que lleva dos semanas consecutivas de ver a su equipo perder, sin siquiera anotar. Por ello la frase en otro de los cánticos de La Rebel, con dedicatoria "a los de Coapa y su hinchada de cag...". Por eso también la buena entrada de aproximadamente 30 mil espectadores en el Estadio Olímpico Universitario, que sobre todo confirmó recuperar su vigor, luego de que hace quince días vivió la primera victoria del equipo como local después de una sequía de 11 meses. Esta vez, sólo las cabeceras presentaron grandes huecos, pues ambas gradas laterales prácticamente lucieron el lleno. Los mayores claros en la grada eran los que rodeaban a una barra rojinegra que no pierde la fe en que su equipo mantenga la categoría, a pesar de que esta semana el Atlante recortó de 8 a 6 puntos la desventaja con los Zorros en el fondo de la Tabla de Cocientes. "¡Si nunca te he visto campeón, tampoco te veré descender!", gritaban seguidores tapatíos antes de ingresar al estadio previo al duelo. Al final, dadas las complicaciones para romper la muralla atlista apuntalada sobre todo a partir del gol de Arturo González, el público auriazul se volcó en apoyo, entusiastas cuando el árbitro anunció una larga compensación de cuatro minutos. Pero todo quedó en un empate del que si bien la afición de Pumas no podrá hacer grandes alardes, sí le permitirá visitar el Estadio Azteca la próxima semana sin rabia, con una leve insatisfacción que nada mejor que un triunfo ante el acérrimo rival podrá curar.