Desconocieron a Guido Pizarro en 'El Volcán'

El mediocampista argentino, Guido Pizarro, fue uno de los extranjeros sacrificados por el técnico de Tigres, Ricardo Ferretti, para la Final de Copa MX, por lo que llegó al Estadio Universitario...
El mediocampista argentino, Guido Pizarro, fue uno de los extranjeros sacrificados por el técnico de Tigres, Ricardo Ferretti, para la Final de Copa MX, por lo que llegó al Estadio Universitario en vehículo propio y no en el autobús.
 El mediocampista argentino, Guido Pizarro, fue uno de los extranjeros sacrificados por el técnico de Tigres, Ricardo Ferretti, para la Final de Copa MX, por lo que llegó al Estadio Universitario en vehículo propio y no en el autobús.  (Foto: Jessika Méndez)
Estadio Universitario, San Nicolás de los... -
  • El jugador Felino llegó casi al mismo tiempo que el autobús del equipo
  • Pizarro y Burbano no jugarán la Final de la Copa MX

Definitivamente no fue la tarde de Guido Pizarro. El mediocampista argentino fue uno de los extranjeros sacrificados por el técnico de Tigres para la Final de Copa MX, por lo que llegó al Estadio Universitario por su cuenta, pero su presencia provocó que los elementos de seguridad le negaran el paso al desconocerlo como parte del plantel.

El escudo llegó al inmueble nicolaíta en vehículo propio y no en el autobús junto a sus compañeros, por lo que vivió un momento bochornoso al pedir el paso a su zona acostumbrada. 

El contención Auriazul arribó al “Volcán” al mismo tiempo que estaba entrando el transporte de los Universitarios. Ante esa movilización por la entrada del autobús, el personal de seguridad cerró las puertas para que nadie estuviera en el área de acceso al túnel, sin importar quién pedía pasar.

Así fue que cuando a Pizarro le prohibieron la entrada; más cuando ni siquiera lo reconocieron, puesto que un guardia le dijo a otro “dice que es jugador, que lo dejemos pasar, pero ni sé quién es”. Fue hasta que un aficionado les hizo saber que se trataba de Guido, el refuerzo traído de Argentina el año anterior.

No obstante ya tenerlo como parte del plantel, la orden superior fue no dejar pasar a nadie, de tal manera que Pizarro tuvo que aguardar unos minutos, los cuales aprovechó para tomarse fotos con aficionados. Ya con el autobús adentro del estadio y nada que impedía  su paso al inmueble todo era ideal para, ahora sí, entrar al estadio, pero al jugador seguían sin abrirle las puertas, por lo que tuvo que insistir, y esta vez, aun y cuando los elementos no lo conocían, recibió luz verde, tomando como amabilidad la demora. Le tocó un baño de pueblo, la tarde que fue un extraño en su propia casa.

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