Así se las gastaba el 'Temo' en Chicago

Para Baggio Husidic y Jon Busch tal vez no hubo momentos tan divertidos como su tiempo al lado de Cuauhtémoc Blanco en el Chicago Fire. Ninguno de los dos olvidará al futbolista mexicano.
Ciudad de México -
  • Husidic fue víctima del cachondeo de Cuau en el Fire
  • John Busch agradeció la oportunidad que tuvo de compartir vestidor con el mexicano

Para Baggio Husidic y Jon Busch tal vez no hubo momentos tan divertidos como su tiempo al lado de Cuauhtémoc Blanco en el Chicago Fire. Ninguno de los dos olvidará al futbolista mexicano.

El día que "Bayo", como Cuauhtémoc le decía, conoció al ídolo de Tepito supo que era una persona fuera de serie. No fue en la cancha ni en un entrenamiento. El equipo estaba concentrado en Querétaro para una pretemporada y a Husidic le tocó la fortuna de compartir cuarto con el mexicano.

"Él era un completo bromista", dijo el ahora jugador del Galaxy a Medio Tiempo.

Cuando le asignaron la misma habitación que Blanco, lo primero que encontró fueron maletas regadas en el piso, no había señal alguna de su compañero. Pero ¡oh sorpresa!, el "Temo" estaba al acecho.

"De repente salió del closet, me derribó en la cama y empezó a hablar en español, hablaba puro 'slang', así que apenas podía entender sus palabras en español. Ese fue mi primer encuentro con él".

Nadie como él. Algo de especial tenía Cuauhtémoc cada vez que pisaba una cancha de fútbol. Desde su forma tan particular de lanzar los tiros libres y penales, hasta como no dejaba en paz a los árbitros.

"Él fue un ganador y un jugador increíble, muy bueno con el balón en los pies. Su visión era fantástica, también era un gran tipo en el vestidor, le encantaba hacer una buena broma, molestar a los demás, pero dentro de la cancha se tomaba las cosas en serio y era un jugador tremendo", comentó Busch, portero del Fire.

Para Busch los disparos a balón parado de Temo eran tan efectivos porque corría tanto que los porteros caían dormidos.

Siempre fue un show aparte dentro del campo, según platicó Husidic. En su chamba, Blanco hacía lo que quería y no conocía límites cuando se trataba de lidiar con los hombres de negro. Fuera de la "oficina", tampoco se quedaba atrás.

Cada vez que el ex jugador del América visitaba un antro en Chicago, no dudaba en contactar a su "roomy". Baggio siempre aparecía y ahí lo esperaba Temo con un par de botellas, listo para ligar.

"Era un tipo divertido y a veces maloso, su fama era de locos, siempre estaba rodeado de mujeres guapas, lo que es algo extraño".

-¿Qué sigue para el Cuau?- "Será exitoso, la gente lo va amar", dijo Husidic sobre la faceta de político de su ex compañero de cuarto.

"En la política, no sé, le deseo lo mejor, será interesante ver cómo le va en eso", comentó por su parte Busch.

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