Sudáfrica-Dinamarca... Último test a una semana del Mundial

Con el Mundial a la vuelta de la esquina, Sudáfrica y Dinamarca tienen mañana, en el Estadio Atteridgeville la última oportunidad de acabar de perfilar su futbol colectivo y de inyectarse una...
 Con el Mundial a la vuelta de la esquina, Sudáfrica y Dinamarca tienen mañana, en el Estadio Atteridgeville la última oportunidad de acabar de perfilar su futbol colectivo y de inyectarse una buena dosis de moral de cara al inicio del campeonato.
Johannesburgo, Sudáfrica (Reuters) -
  • Sudáfrica no conoce la derrota en los últimos diez partidos

Con el Mundial a la vuelta de la esquina, Sudáfrica y Dinamarca tienen mañana, en el Estadio Atteridgeville la última oportunidad de acabar de perfilar su futbol colectivo y de inyectarse una buena dosis de moral de cara al inicio del campeonato. De moral, hasta el momento, van sobrados los 'Bafana-Bafana', que acumulan diez partidos sin conocer la derrota, aunque nadie ignora que hasta hoy, pese a haberse medido a selecciones “rocosas” como Bulgaria o Colombia, han construido su racha marcando goles a equipos de poco linaje. Dinamarca es otra cosa, una Selección con todos los galones, un equipo construido para competir en un Mundial y que, además, saltará al césped con la motivación añadida de borrar el regusto amargo que ha dejado en el país escandinavo su reciente derrota (1-0) ante Australia. Los daneses, que dirige el veterano Morten Olsen, enseñaron sus carencias cuando tuvieron que medir su juego con el de una Selección mundialista, y su victoria anterior ante Senegal (2-0) se apareció como lo que realmente fue. El amistoso contra Sudáfrica servirá a Olsen para tratar de acabar de ensamblar su mecano, en el que cuenta con piezas muy interesantes, jugadores diseminados por equipos punteros de media Europa que llevaron a Dinamarca a completar una brillante clasificación para el Mundial. El peso de Dinamarca descansa en los centrocampistas del Werder Bremen y del Juventus, Daniel Jensen y Christian Poulsen, respectivamente, aunque Olsen cuenta con un puñado de jugadores capaz de desarbolar a cualquiera. Contra la Sudáfrica de Parreira, previsiblemente, se verá una interesante pugna por el control de la pelota en la zona ancha, obsesión del técnico brasileño de los 'Bafana-Bafana' y seña de identidad de los daneses. Sudáfrica, que apuesta por el futbol de toque, enseñó frente a Colombia que se convierte en un equipo quebradizo cuando le presionan la salida del balón, pues carece de centrales de pase largo y obliga a su jugador franquicia, el volante de Everton Steven Pienaar, a recorrer demasiados metros para llegar con aire al centro del campo. Dice Parreira que su equipo está preparado, que su evolución en los últimos meses ha sido espectacular y que se ha propuesto llevar a los 'Bafana' hasta los cruces para, a partir de entonces, comenzar a soñar. Ante el optimismo sin límites que se desprende del discurso de Parreira y de la actitud de todo el país, el partido ante Dinamarca se aparece como el mejor termómetro para medir las posibilidades reales de Sudáfrica, el penúltimo peor equipo, según el ránking FIFA, de entre las selecciones mundialistas. Viene Sudáfrica de meterle cinco a Guatemala, la mayor goleada de su historia, pero, sobre el papel, Dinamarca es el rival más duro con el que ha medido su futbol la Selección anfitriona. Para Dinamarca, el partido será además una oportunidad única de disputar 90 minutos en un ambiente mundialista, pues se espera que la afición abarrote de nuevo las gradas con el mismo ensordecedor entusiasmo que hasta ahora ha mostrado frente a Tailandia, Bulgaria, Colombia y Guatemala. Noventa minutos de pruebas para ambos equipos, pero también para competir con el máximo de exigencia, pues a estas alturas es grande la diferencia entre perder y ganar por mucho que a estos partidos se les llamen amistosos.

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