Gabriel Heinze, un defensa salvador

Mucho se habla de la fuerza ofensiva de los argentinos, pero fue el defensor Gabriel Heinze el que salvó a su equipo cuando con un cabezazo le dio el sábado la victoria a su equipo 1-0 ante Nigeria.
 Mucho se habla de la fuerza ofensiva de los argentinos, pero fue el defensor Gabriel Heinze el que salvó a su equipo cuando con un cabezazo le dio el sábado la victoria a su equipo 1-0 ante Nigeria.
Pretoria, Sudáfrica -
  • No hay mejor ataque que un buen defensor. Argentina es el ejemplo

Mucho se habla de la fuerza ofensiva de los argentinos, pero fue el defensor Gabriel Heinze el que salvó a su equipo cuando con un cabezazo le dio el sábado la victoria a su equipo 1-0 ante Nigeria. Lionel Messi fue la figura del conjunto que dirige Diego Maradona pero le faltó el gol. Esa sal y pimienta del futbol que tuvo Heinze, un zaguero central de 32 años que juega su segundo Mundial tras el de Alemania en 2006.

"Es como todo lo que pasa en el futbol, que a veces uno está en el lugar correcto"

"Es como todo lo que pasa en el futbol, que a veces uno está en el lugar correcto", dijo el "Gringo" Heinze después del encuentro en el Estadio Ellis Park de Johannesburgo. "Vi venir el centro y no dudé en meterle el frentazo". Ese gol dejó a los argentinos con tres puntos al igual que Corea del Sur, que poco antes doblegó 2-0 a Grecia en Porth Elizabeth, en la apertura del Grupo B. Pero los asiáticos marchan punteros por mejor diferencia de goles. El ganador de Argentina-Corea del Sur, en Johannesburgo, podría asegurarse el pase a la segunda ronda siempre y cuando haya un empate ese mismo día entre Grecia y Nigeria, que se medirán en Bloemfontein. Heinze, del Olympique de Marsella, dijo que gracias a su tanto de acá al jueves "podemos irnos a dormir tranquilos y mirar el futuro con optimismo". El defensor se fue a dormir tranquilo, pero tarde. Resulta que se demoró un par de horas en el control antidopaje y tuvo que irse a su concentración en Pretoria en un vehículo de la FIFA y no en microbús con el resto de la delegación que se había retirado. Fue al salir del estadio que Heinze habló con periodistas argentinos que lo estaban esperando, aunque no hizo alusión a esa demora. Sólo hizo hincapié en su gol, que fue a los seis minutos volando en palomita al recibir un córner de Juan Sebastián Verón. Esa misma fórmula fue la que usó Argentina para vencer también a Nigeria 1-0 en su primer partido del Mundial de Corea-Japón de 2002: córner de la "Brujita" Verón y cabezazo a la red de Gabriel Batistuta. Otra paradoja de la diana de Heinze, es que fue en el mismo minuto del gol con el cual Argentina debutó en el Mundial de 1986 en México. Los albicelestes vencieron 3-1 a Corea del Sur y el primer gol fue de Jorge Valdano, también a los seis minutos. Ése fue el primer triunfo de Argentina, que luego se consagró Campeón Mundial con un fabuloso Maradona dentro de la cancha. Maradona, ahora como técnico, apostó a una ofensiva con Messi, Gonzalo Higuaín y Carlos Tevez para dinamitar a la zaga nigeriana. Pero a ese trío careció de gol, al igual que ocurrió con el ingreso de otro artillero de raza, Diego Milito, quien entró a los 79 por un impreciso Higuaín. Messi frotó su lámpara y le salieron jugadas geniales pero no pudo gritar el gol, más que por su falta de puntería por las descomunales atajadas del arquero nigeriano Vincent Enyeama, elegido por la FIFA como la figura de la cancha. Heinze marcó de pelota parada, en lo que según Verón fue una jugada en la que "estuvimos un par de horas practicándola". Buena noticia para su equipo y para Maradona, ya que el gol se trataría de los frutos del trabajo para una Argentina que suele depender bastante de la inspiración individual.

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