Alejandro Sabella, 'graduado' en el futbol mexicano

El actual técnico de la Selección Argentina quedó marcado en su paso por México, donde adquirió la confianza para dirigir por sí mismo tras ser asistente de Passarella
El actual técnico de la Selección Argentina quedó marcado en su paso por México, donde adquirió la confianza para dirigir por sí mismo tras ser asistente de Passarella
 El actual técnico de la Selección Argentina quedó marcado en su paso por México, donde adquirió la confianza para dirigir por sí mismo tras ser asistente de Passarella  (Foto: Notimex)
Monterrey, Nuevo León -
  • El actual Técnico de Argentina fue auxiliar de Passarella con Rayados
  • Como jugador, fue parte del Irapuato
  • Logró el título del Clausura 2003 ante Morelia
  • Le ofrecieron quedarse en La Pandilla tras la partida de Daniel, pero lo rechazó

Iniciaba la primer década  del siglo XXI. Rayados, entrenando en El Cerrito, su anterior hogar, vivía otra mañana de trabajo con acento argentino. Al mando estaba Daniel Passarella, el mítico 'Kaiser', director técnico; al frente de la preparación física aparecía Alejandro Kohan, la voz que más se escuchaba en los ejercicios. Y en medio de ellos, siempre atento a los detalles, Alejandro Sabella, el brazo derecho del estratega y que en sus épocas como jugador había militado en el futbol mexicano con el Irapuato.

El actual técnico de la Selección Argentina quedó marcado en su paso por México, donde adquirió la confianza para dirigir por sí mismo tras ser asistente de Passarella por varios equipos, con una leatad a prueba de dólares. El domingo Sabella disputará el partido por la Copa del Mundo, y lo hará tras dejar su huella en el futbol mexicano, al que reconoció tomarle un gran respeto por su nivel. Su semblante ha cambiado poco desde entonces. Tipo recio, de sonrisa básica, cano prematuro. Y todo un perfeccionista cuando de diseñar partidos se trata.

En Rayados se vivía un proyecto muy ambicioso. Passarella llegaba en medio de una expectativa millonaria, pero inició con un torneo de medianos resultados. Sabella aprovechó aquel Apertura 2002 para aprender todo lo posible de la Liga, para en un segundo torneo detectar de manera minuciosa el parado de los equipos. "Recuerdo que siempre nos hablaba mucho, nos daba mucha confianza, trabajaba muy bien, leía perfecto lo que nos esperaba con cada contrario", recuerda Juan de Dios Ibarra, actual portero de Rayados que sigue el club tras vivir aquella etapa. "Tenía una gran facilidad para ver las debilidades del adversario, y se las transmitía a Daniel, que era el que dirigía la práctica. En los entrenamientos Daniel mandaba, porque Sabella así se alineaba, pero sabíamos que en la estrategia Sabella hacía una gran función apoyando a Daniel", añadió el guardameta. El trato con Passarella no era sencillo, ni para la prensa, ni para los mismos jugadores. El campeón del mundo marcaba distancias para no perder nunca su rol de líder. Pero con Sabella era todo lo contrario. Era siempre de una pieza, y los jóvenes eran su especie de esperanza, dándoles cátedra en cada oportunidad.

Tal era su capacidad estratégica en Rayados, que corría el rumor que el verdadero artífice de las alineaciones era Sabella, y no el famoso 'Káiser'. "Yo no creo que ponga el cuadro el 'profe' Ale, esos son rumores, pero sí nos ayuda mucho a todos para leer los partidos, y le ayuda mucho a Daniel", explicó en una ocasión Guillermo Franco, uno de los bastiones de aquel Monterrey. José María Basanta, actual Seleccionado argentino, comentó en una entrevista con Medio Tiempo que la mejor experiencia de ser dirigido por Sabella es su sentido perfeccionista, y el gusto de compartir el vínculo con el futbol mexicano y la Sultana del Norte. "Es un técnico que no deja nada a la casualidad. Te mira cada detalle y es bueno, porque sabe sacar lo mejor de cada jugador en el campo, y jamás se olvida de Monterrey y lo que vivió por México. Siempre que llego me pregunta por la ciudad y el país" explicó Basanta. La carrera de Sabella como técnico tardó en madurar. Fue auxiliar de Passarella en la Selección de Argentina (1994-98), la Selección de Uruguay (2000-2001), el Parma de Italia (2001), Rayados (2002-2003), El Corinthians de Brasil (2005), y el River Plate (2006). Sería hasta el 2009 cuando se atrevería a tomar por sí solo a Estudiantes de La Plata, ya sin Passarella al frente. Con ese cuadro ganó la Copa Libertadores, y disputó la Final del Mundial de Clubes, cayendo con apretado 2-1 ante el Barcelona de Guardiola. Hoy es fácil verlo como el líder por sí solo, pero vivió al cobijo de Passarella por casi dos décadas. Y lo que pocos saben es que la historia pudo ser diferente. En el 2003, tras un burdo rompimiento entre Passarella y Rayados, la directiva regia le ofreció quedarse al frente de La Pandilla, algo que incluso apoyaba todo el plantel. Pero su respuesta final fue un 'no' diplomático, basado en la fidelidad a Daniel. "Hubo un tiempo donde las prácticas las dirigía todas Sabella porque Daniel estaba arreglando su contrato. Al final Daniel no se quedó en el equipo, pero nosotros hablamos con la directiva y le pedimos que dejara a Sabella porque trabajaba muy bien, hacía muy buenos ejercicios y se sentía al grupo muy bien, había un ambiente en serio sobresaliente. Lástima que Sabella no quiso dejar a Daniel, y se acabaron yendo los dos, pero Sabella nos dejó esa impresión de un gran trabajo y de querer seguir con lo que hacíamos", agregó Ibarra. El título del 2003 fue el mejor momento de Sabella en México, su graduación, y ahora este domingo puede ponerle el máximo lustre a su carrera si logra vencer a Alemania en el Maracaná. El favorito es el cuadro teutón. Pero los que lo conocieron en México no dan por muerto a un obsesivo de la táctica, que dejó huella en el Monterrey, y quien carga en su aprendizaje un granito de arena del balompié azteca.

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