Abreu aclaró que no son locuras, son técnicas que cree correctas

Sebastián Abreu se paró desde los once pasos en el penal del triunfo, engañó al portero y cobró suave, bombeadito y al centro mientras Kingson cayó sobre su derecha.
 Sebastián Abreu se paró desde los once pasos en el penal del triunfo, engañó al portero y cobró suave, bombeadito y al centro mientras Kingson cayó sobre su derecha.  (Foto: Agustín Cuevas)
Soccer City Stadium -
  • "Si empezó el baile, hay que seguir bailando”

Sebastián Abreu se paró desde los once pasos en el penal del triunfo, engañó al portero y cobró suave, bombeadito y al centro mientras Kingson cayó sobre su derecha. "Luego en el alargue tuvimos esa jugada sobre el final que fue paralizante. En un momento parecía que se acababa todo pero el travesaño estuvo de nuestro lado" Y no significaba cualquier cosa, pareció cobrarlo como en una cascarita, pero fue el gol de la clasificación uruguaya a las Semifinales por primera vez en 40 años y ante un estadio 95 por ciento en contra. El “Loco” dijo que no era cosa de tener valentía o no para cobrar así, simplemente son técnicas que él consideró, son las mejores para tirar un penal. “Son formas que uno tiene, que uno cree que son la manera más efectiva para engañar al portero. Da lo mismo tirarlo fuerte y a un lado, no te dan gol doble por patear fuerte, son técnicas que uno cree que son las correctas”. Pero también destacó que el estar en Semifinales no es consecuencia de buena fortuna, es producto del trabajo. “Suerte no (es), todo pasa por algo… acá hay mucho esfuerzo, sacrificio, humildad y trabajo que empezó en marzo de 2006. Achacar todo a la suerte sería injusto. Si estamos acá es porque hay méritos más allá de eso”. Para Abreu, el partido fue muy complicado pues el rival hizo un gran trabajo. “Ghana muy bien, dominó el juego en el primer tiempo, las opciones de gol. En el segundo tiempo tuvimos un cambio radical que nos sirvió para entrar en juego, se hizo un partido de ida y vuelta, emocionante”. “Luego en el alargue tuvimos esa jugada sobre el final que fue paralizante. En un momento parecía que se acababa todo pero el travesaño estuvo de nuestro lado”, comentó. Sebastián sabe que el rival que viene no será cosa de todos los días. “Holanda es duro, nadie es rival fácil en estas instancias. Es un equipo dinámico, rápido, potente y tiene jugadores desequilibrantes en el mano a mano como Robben”. Pero a pesar de la felicidad y la historia que grabaron para su gente, el larguirucho y experimentado delantero no quiere dejar de soñar, no quiere conformarse y como dicen en su país “si empezó el baile, hay que seguir bailando”. “La verdad es una satisfacción el saber cómo festeja nuestro país y luego estar entre los cuatro primeros del mundo, pero hay que seguir con el sueño, recuperarse, trabajar, potenciar las cosas buenas que hicimos porque quedan partidos por delante”, finalizó.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×