Reinó incertidumbre entre croatas y cameruneses

Un aguacero que azotó Manaus este miércoles al mediodía provocó que la fiesta y el ímpetu de los aficionados croatas quedará para mejor ocasión y fuera la incertidumbre la que reinara en los...
Un aguacero que azotó Manaus este miércoles al mediodía provocó que la fiesta y el ímpetu de los aficionados croatas quedará para mejor ocasión y fuera la incertidumbre la que reinara en los alrededores.
 Un aguacero que azotó Manaus este miércoles al mediodía provocó que la fiesta y el ímpetu de los aficionados croatas quedará para mejor ocasión y fuera la incertidumbre la que reinara en los alrededores.  (Foto: EFE)
Arena Amazonia, Manaus, Brasil -
  • Ambas aficiones llegaron con la incertidumbre de jugarse la vida en la Copa del Mundo

Un aguacero que azotó Manaus este miércoles al mediodía provocó que la fiesta y el ímpetu de los aficionados croatas quedará para mejor ocasión y fuera la incertidumbre la que reinara en los alrededores de la impresionante Arena Amazonia, internada en la selva brasileña.   Y es que más allá de los 28 grados que se dejaron sentir sobre las calles de la amazónica ciudad, los seguidores de ambos países llegaron sabiendo que tras el empate entre Brasil y México no queda más que sacar las tres unidades, pues una igualada entre ellos los dejaría con un pie fuera de la Copa del Mundo pese a que resta un partido en el calendario.   Los africanos fueron los primeros en llegar con contrastes. Mientras unos llegaban en la discreción de su bandera otros lo hacían con túnicas propias de África y con sombreros que anunciaban las esperanzas en sus jugadores por seguir vivos en Brasil.   Las gargantas balcánicas eran las que intentaban explotar y a través del apoyo sacar el nerviosismo previo de un encuentro mundialista.   Los colores bien enfundados, pintados en la cara y hasta con "traje de gala" no faltaron entre los seguidores croatas que también sintieron el calor y al 85 por ciento de humedad como un rival más para este encuentro.   Ciento y cientos de brasileños también se dieron cita intentando poner el color y el sabor latino a un encuentro en el que reinó la incertidumbre y la fiesta quedó para el silbatazo final, cuando unos piensen en el boleto a casa y otros manteniendo las ilusiones, a menos que el empate acaba por apagarlos igual que la fiesta. 

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