Desaire en las disculpas de ex DT de Boca a Chivas

La llegada del ex técnico de Boca Juniors, el argentino Jorge "Chino" Benítez, estaba programada para las 11:00 horas, sin embargo, arribó tarde a la cita con el plantel de las Chivas.
La llegada del ex técnico de Boca Juniors, el argentino Jorge "Chino" Benítez, estaba programada para las 11:00 horas, sin embargo, arribó tarde a la cita con el plantel de las Chivas.
 La llegada del ex técnico de Boca Juniors, el argentino Jorge "Chino" Benítez, estaba programada para las 11:00 horas, sin embargo, arribó tarde a la cita con el plantel de las Chivas.

MEDIOTIEMPO | Agencias29 de Junio de 2005

La llegada del ex técnico de Boca Juniors, el argentino Jorge "Chino" Benítez, estaba programada para las 11:00 horas, sin embargo, arribó tarde a la cita con el plantel de las Chivas.

Una hora después hizo su aparición el estratega, acompañado por el Director General del Guadalajara, Juan José Frangie, y el Vicepresidente de futbol, Néstor de la Torre, entraron a las oficinas generales de la institución y aguardaron a que el Rebaño Sagrado terminara el entrenamiento.

Minutos después la comitiva llegó a la cancha Anacleto Macías "Tolán" para que el argentino charlara con los jugadores y una lluvia de improperios por parte de los aficionados que observaban desde las tribunas cayó sobre "El Chino".

Ni un gesto, ni una mirada de Benítez, siempre clavada en el pasto, quizá para enfatizar su arrepentimiento.

Antes de que "El Chino" llegara con los jugadores, su homólogo, Benjamín Galindo, le recibió, platicaron por un lapso de cinco minutos y luego el argentino se dirigió a los jugadores. Nunca se dieron la mano.

El círculo de jugadores estaba justo atrás de una de las porterías, quizá en lo más alejado del público para evitar alguna acción violenta o para dejar en suspenso su charla con el ex timonel agresor.

Adolfo "Bofo" Bautista, el principal agredido, se ubicaba frente a Benítez, pero una distancia considerable los separaba, el delantero mantenía los brazos cruzados y la mirada fija en el infinito.

Algunos otros jugadores sólo se limitaban a estar parados, sin atender lo que el argentino exponía, la mayoría, por no asegurar que todos, tenían caras largas y duras. El ambiente tenso reinaba.

Mientras, en la tribuna, la gente le gritaba al "Bofo" que no lo perdonara, que devolviera la ofensa, que humillara de manera similar a Benítez.

Pasó el tiempo, las palabras se acabaron por parte del ex técnico y de los tapatíos ni una sola se escuchó. Al final el disculpado reconocería que el silencio fue una respuesta que recibió de su súplica. 

[ntx][foto: Mexsport]

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