Análisis arbitral del México-Japón

El arbitraje de la Copa Confederaciones no ha tenido hasta hoy, que se ha cerrado la etapa de grupos, mayores consideraciones que realizar.
El arbitraje de la Copa Confederaciones no ha tenido hasta hoy, que se ha cerrado la etapa de grupos, mayores consideraciones que realizar. Los equipos tampoco han presentado grandes problemas y se han dedicado en general a respetar al rival y estar medidos en el desarrollo de su futbol más que ocuparse la de figura del árbitro como una excusa de sus problemas o como justificación de sus carencias.
 
Quien verdaderamente se ha destacado en  el respeto al fair play ha sido el equipo de Japón que aún frente a decisiones que les han perjudicado se han mantenido totalmente al margen de la actividad y de las decisiones arbitrales. En el juego del sábado contra México a los 9 minutos les anulan un gol de gran gesto técnico al enviar de taco el balón al fondo de las redes de Memo Ochoa por un supuesto fuera de lugar que no existía. Si bien la posición es apretada y ciertamente difícil para el asistente alemán  Mark Brusch lo cierto es que se encontraba habilitado al momento del disparo de fuera del área de su compañero.
 
Durante el juego el lateral mexicano Torres Nilo se mostraba muy agresivo en su estilo para marcar como si estuviera enojado y entró fuerte en varias de las acciones en que le tocó intervenir, yendo en muchos con la plancha levantada enseñando los tacos en forma intimidatoria hacia sus rivales. Incurrió en persistir  en infringir las reglas del juego mediante el número y la manera en cometer las faltas sin que el árbitro  alemán, Félix Brych,   lo amonestara como marca el reglamento.  Se limitó en una ocasión luego de varias de sus faltas a advertirle de palabra que ya no debía seguir  cometiéndolas. Por otra parte, Héctor Moreno comete un penal al jalar la camiseta del rival que ya lo estaba superando al entrar al área por el sector derecho del semi-círculo del área y lo continúa sujetando dentro del área en lo que se conoce como falta por continuidad. En este tipo de acciones como el árbitro aplica la ventaja debe de esperar y ver dónde se termina sujetando al rival y si esto ocurre dentro del área se debe de sancionar el penal.
 
Por supuesto que al alemán no pudo observarla porque fue una acción rápida y Moreno al percatarse que lo continuaba sujetando en el área lo suelta rápidamente y el  atacante japonés  cae dentro de la misma sin que se sancione la falta. Sin embargo nadie dijo nada ni siquiera se voltearon para mirar qué hacía o dónde se encontraba el árbitro que no tenía buen ángulo de visión para observar la infracción.
 
En otra jugada frente a un disparo rebotado en un defensa que efectuó “Chicharito” Hernández un defensa que se encontraba detrás del él  mueve la mano levemente hacia el balón en un gesto deliberado que bien pudo sancionarse como penal. El árbitro dejó seguir  y el “Chicharito” sólo hizo un gesto de resignación con la cabeza al ver que no se marcaba pero en ningún caso una protesta airada frente a la acción no marcada como penal.
 
Por último en el penal marcado por supuesta falta del defensor japonés  dentro de su propia área por una acción dónde el que termina enredándose entre las piernas de su rival fue el propio "Chicharito" Hernández en una acción que no era para sancionar penal porque ni siquiera existe una acción imprudente del defensa.
 
Los japoneses no dijeron una palabra y aceptaron la infracción que les era sancionada.
 
Predominó el fair play en todo momento entendiendo que los aciertos y errores arbitrales son parte inherente al juego. Ojalá y en todos los campos del mundo pudiésemos ver a todos los jugadores comportándose de esta manera, arbitrar sería mucho más fácil.
Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas