Sambueza o el 'salirse con la suya'

No puedo asegurar qué pasará si alinean a Rubens Sambueza sin una constancia de cambio de Asociación firmada por FIFA

Durante los últimos días, me he dedicado a advertir a quien se deje que, por la reglamentación de FIFA, Rubens Sambueza no puede jugar con la Selección Mexicana. Los invito a leer la explicación completa en www.martindelpalacio.com, pero la idea general es que al haber jugado el Mundial Sub-17 de Trinidad y Tobago 2001, el americanista no es elegible para la Selección Mexicana.

Pese a que en el reglamento no existe lugar a dudas, al medio le ha costado mucho trabajo aceptarlo. Primero que nadie a Miguel Herrera y Ricardo Peláez, que siguen firmes en su decisión de convocarlo y llevarlo a la Selección, pese a que hacerlo sin anuencia de FIFA podría traer consecuencias más que desagradables. Después a algunos medios, que insisten en tratar de encontrar lagunas inexistentes a la regla y luego a algunos aficionados americanistas, que quieren a su creativo en el Tri y creen que tengo una campaña en su contra.

Todo este asunto, en realidad, esconde una situación más preocupante, la propensión que solemos tener en México de querer salirnos con la nuestra a toda costa. Por supuesto, no es algo exclusivo a nuestro país, ni mucho menos; diría más bien que es inherente a la naturaleza humana. Sin embargo, los mexicanos (y otros países “en desarrollo”) estamos acostumbrados a que no haya realmente consecuencias a la idea de “si no ganas, arrebata”. Si nos pasamos un alto y nadie nos ve, no hay problema. Si le sacamos una lana al vecino y no se da cuenta, perfecto. Estoy convencido que la violencia que impera en territorio nacional se ha masificado precisamente porque la autoridad no puede hacer nada para detenerla y queda el mensaje de que cualquiera puede hacer cualquier cosa sin castigo alguno.

Esa posibilidad de siempre salirse con la suya también tiene su lado positivo: el famoso “ingenio mexicano”. Si a un japonés se le estropea el iPhone, tiene que comprar otro, en México te lo reparan con dos calcomanías. Si a uno se le arruina el coche en Alemania, hay que esperar a un mecánico que nos cobre 2000 euros, mientras que en México con dos chicles y una tuerca se arregla. Somos mucho más flexibles que en otros países y eso es un gran talento… cuando las consecuencias no nos lo hacen pagar caro.

Todo lo que ha rodeado al “caso Sambueza” tiene que ver con las ganas de Herrera y Peláez de salirse con la suya. El jugador no debía recibir sus papeles de naturalización hasta enero, pero “movieron palancas” y la cosa se arregló a toda velocidad; el futbolista aún no tiene el pasaporte, pero insisten en que lo convocarán; no cumple con las reglas de FIFA, pero prefieren buscar la manera de que sí lo haga en lugar de resignarse a lo que dice la ley.

El problema en este caso es que si no hacen las cosas como deben, no sólo no se van a salir con la suya sino que van a llevarse todo el proceso entre las patas. No puedo asegurar qué pasará si alinean a Rubens sin una constancia de cambio de Asociación firmada por FIFA, pero por otros precedentes, es muy posible que México pierda los partidos en la mesa, lo que significaría quedar fuera del Mundial.

Aún si el nacido en Argentina fuera el mismísimo Messi, no valdría la pena el riesgo, ni sería éticamente correcto. Todo este asunto es un error, que además no debería tener razón de ser. Con los jugadores que Herrera tiene a su disposición, tendría que ser considerado amplio favorito para vencer a Nueva Zelanda. ¿Para qué arriesgarlo todo por un futbolista que no había estado siquiera en la discusión en los procesos anteriores?

Antes de despedirme, algunas otras reflexiones sobre la selección. El América perdió el martes contra el Alajuelense, en casa y con todos los titulares. El resultado no debería ser demasiado preocupante -a fin de cuentas, un partido es un partido-, pero sí el concepto de que una selección rendiría mejor si estuviera basada en un solo equipo. Prácticamente en ninguna parte del mundo 7 de 11 jugadores son del mismo club, por algo será, ¿no?

Además, en ese partido Raúl Jiménez falló una oportunidad increíble, casi al nivel de la de Chicharito ante Panamá, y nadie le dijo que le recordará su error hasta que se retire. Y hoy surge la versión de que Jesús Corona le habría reclamado a Vucetich el no ser titular ante Costa Rica, ¡en el medio tiempo del partido! Todo esto lo digo porque hay que tener cuidado al repartir culpas. A estas alturas, si México está donde está es por una responsabilidad general, y no por uno o dos jugadores. Señalar con el dedo es la opción más fácil, la más perezosa y, normalmente, la más equivocada.

Como siempre, los invito a comentar de estos temas y de otros en el mail de arriba, la sección de abajo y en www.twitter.com/martindelp. Todos sus comentarios serán bien recibidos, siempre que sean con respeto, claro.

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