El sensible Lavolpe o la amenaza eterna...!Me voy!, mmm, bueno, mejor no

Después de la penosa actuación de la Selección Mexicana ante Brasil este domingo, Ricardo Lavolpe, técnico del Tri amenazó, por enésima vez, con dejar el cargo, pero lo extraño es que culpó a la...
 Después de la penosa actuación de la Selección Mexicana ante Brasil este domingo, Ricardo Lavolpe, técnico del Tri amenazó, por enésima vez, con dejar el cargo, pero lo extraño es que culpó a la prensa de esta decisión y no al desorden que imperó en su si

Walter González | MEDIOTIEMPO19 de Julio de 2004

Después de la penosa actuación de la Selección Mexicana ante Brasil este domingo, Ricardo Lavolpe, técnico del Tri amenazó, por enésima vez, con dejar el cargo, pero lo extraño es que culpó a la prensa de esta decisión y no al desorden que imperó en su sistema en el juego que perdió 0-4.

Lo discutible aquí no es perder, ni siquiera perder 0-4, sino la manera en que caímos. Hacía mucho tiempo que una Selección de México no era vapulada de tal manera en la cancha como este domingo. El Brasil “B” (aunque sea un equipo de mucha calidad no deja de ser la Selección alterna) nos puso un baile de antología y caminando, nos metió 4 goles y nos salió barato, gracias a que esfuerzos individuales rescataron algo del endeble sistema táctico. El Tri se vio débil incluso físicamente y sicológicamente, con los jugadores muy nerviosos, sin un punto en el cual apoyarse cuando las cosas comenzaron a ir mal.

Entrevistado al terminar el partido, Ricardo Lavolpe dijo, “Ahora viene hablar con el Presidente (Alberto de la Torre) y dejarle el camino a otro. Como lo dije recién, ya uno está cansado. Yo ya me voy”.

Y la razón de su renuncia no es la estrepitosa caída de un equipo inflado por un solo triunfo ante Argentina, sino, como siempre, los malos tratos de los “burros” de la prensa. “Si, fue un fracaso, el resultado fue malo, pero no puedo aguantar a esos 15 periodistas que te digan si vas a ir a la Olimpiada”, aseguró Lavolpe, para acto seguido contestar a la pregunta de si la decisión de irse no era sólo la calentura del juego con la siguiente frase, “No, vas a ver que no habrá ninguna calentura. En un año y medio no ha habido cambio y tiene que haber armonía. Tres días atrás estás en el cielo (sic) y ahora en el infierno (…) Hay una campaña que no la paras más (…) No hay que quemarse.”

O sea, que gran parte del futuro del futbol mexicano se puso en manos de un hombre que renuncia cuando 15 periodistas le cuestionan si piensa seguir en el cargo. En un estratega que no quiere “quemarse” y antepone el cierto desprestigio que una derrota terrible como la de el domingo puede causarle, sobre la responsabilidad tan grande y las esperanzas de millones de mexicanos que fueron puestas en sus manos y que deberían ser motivo de orgullo. ¿Es esto lógico?

No es extraño oír que Lavolpe renunciará ante los supuestamente insoportables acosos de la prensa, la duda está en saber si ahora lo cumplirá o no. Que renuncie no es bueno para nadie, se cortaría un proceso que si bien no ha dado nada extraordinario, lleva por lo menos un seguimiento de jugadores. Pero tampoco es bueno para nadie que las riendas de nuestro representativo nacional las lleve un hombre que ya no está comprometido con un proyecto, pensando en todo lo que comprende una Selección Nacional, representando a todos los mexicanos, incluyendo amigos, enemigos, detractores, admiradores, los “burros” de la prensa, los que esconden los errores del equipo, y todo aquel que haya nacido en México.

Hoy lunes, la Federación Mexicana de Futbol hizo lo que tenía que hacer, apoyar a Lavolpe, pero tiene que quedar claro que el compromiso del técnico nacional debe ser total y con la promesa de que se acabarán los pleitos absurdos con todos aquellos que no le hagan caravana al sistema Lavolpe, estas discusiones interminables e incomprensibles del técnico sólo dañan a los jugadores y a los aficionados.

También hoy, como acostumbra hacer el día después de la tormenta, Lavolpe “matizó” sus declaraciones, “….mmmm…bueno, pues hay que pensarlo, pero será acabando los Olímpicos, y ya veremos”. Comenzó el trabajo de arrepentimiento después de “amenazarnos” a todos los mexicanos con la “desgracia” de su inminente renuncia, para ahora “hacernos el favor” de pensarlo y, bueno, porque no, seguirnos aguantando.

Hace mucho tiempo que una Selección Mexicana no era “bailada” por ningún equipo, esto es una llamada de atención para todos. Si Lavolpe decide quedarse, debe dejar de hacer fintas de renuncia cada vez que alguien lo ve feo; si no quiere comprometerse, que venga alguien que lo haga, pero que la solución llegue antes del ya “clásico” susto en las eliminatorias.

Del partido de ayer se pueden decir muchas cosas. Que la salida de Torrado desencadenó la goleada, que Jared debió haber arrancado el partido, que al "Tavo" se le encargó una labor que no tiene las posibilidades de hacer, que los constantes cambios de posición que se el encargaban a Rafa Márquez exhibieron sin necesidad a un Davino que todos sabemos lo que hace bien y lo que hace mal, que la media cancha se replegó de más, que el equipo se partió, que la línea de 5 (3 centrales y dos laterales) es obsoleta ante un rival como Brasil, que adelante no hubo una sola variante, que los cambios destrozaron al equipo en vez de ayudarlo, que se falló lo incomprensible, que el coraje no tuvo bases tácticas, en fin, que fue uno de los peores días que futbolísticamente hemos tenido en los últimos años, pero esto es cuestión de análisis y en estas épocas, estos análisis sólo se le permiten a Lavolpe.

Lo que si hay que dejar claro es que, si bien México no debe ser NUNCA favorito contra Brasil, tampoco estamos 0-4 abajo de la Selección "B" de Brasil.

[mt][foto: Mesport]

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