CONCACAF se contradice al pedir se indulte a Carmona y Galindo

Jack Wagner, el Presidente de la CONCACAF, lanzó un piropo a México al referirse a los jugadores castigados por dopaje en la Copa FIFA Confederaciones, pero sin querer cayó en una contradicción,...
 Jack Wagner, el Presidente de la CONCACAF, lanzó un piropo a México al referirse a los jugadores castigados por dopaje en la Copa FIFA Confederaciones, pero sin querer cayó en una contradicción, una más en el caso.

MEDIOTIEMPO | Agencias30 de Enero de 2006

  • Warner aseguró que México es un país católico y el perdón es algo fundamental

Jack Wagner, el Presidente de la CONCACAF, lanzó un piropo a México al referirse a los jugadores castigados por dopaje en la Copa FIFA Confederaciones, pero sin querer cayó en una contradicción, una más en el caso.

Warner aseguró que México es un país católico y el perdón es algo fundamental en esa creencia, así que él votaba a favor de reducir la sanción de un año a Salvador Carmona y Aarón Galindo.

Lo curioso es que según la versión de los futbolistas tomaron las sustancias prohibidas de manera ingenua, no con el propósito de mejorar el rendimiento en la cancha con ellas. Si es así, no necesitan perdón porque jugaron limpio, aunque pecaron de inocentes.

Los aires soplan a favor del restablecimiento de los atletas en su club, el Cruz Azul, pero de cualquier manera queda un sabor amargo por el mal manejo del escándalo.

Carmona y Galindo dieron positivo en un examen en México, no en una competencia internacional ni en un control de la Agencia Mundial Antidopaje; o sea, si la Federación Mexicana hubiera querido proteger a los atletas, hubiera sido fácil hacerlo.

Pero Alberto de la Torre, Presidente de la Federación, no es un hombre de buen verbo, se enredó al explicar las causas del dopaje y con su discurso ambiguo provocó a los periodistas que colaboraron en el estallido de la bomba.

De la Torre mintió a la FIFA al negar el dopaje y eso puso a México en riesgo de sufrir un castigo fuerte; en plena Copa FIFA Confederaciones se habló de sustituir a Japón por México en la Semifinal y luego se insinuó la posibilidad de dejar al país fuera del Mundial.

Si bien Carmona y Galindo se han mantenido entrenando, lo han hecho con una gran presión sicológica, sin saber si en verdad serían perdonados y con disconformidades por el trato inhumano recibido. Siempre dio la impresión de que la Federación Mexicana sólo buscó limpiar su imagen sin pensar en los jugadores.

Ahora la Federación Mexicana aparece como héroe y la CONCACAF se le suma. La impresión final será que ambos organismos han sido los salvadores de Carmona y Galindo, a punto de ser exonerados de culpa.

En el futbol casi nunca un futbolista es sancionado por más de 6 meses; a Galindo y Carmona los han castigado por un año, a pesar de las atenuantes y nadie se refiere mucho a esa arista del escándalo.

Si reciben la autorización para jugar, la palabra perdón no puede aparecer o de lo contrario habrá que sacar una nueva versión, calificar de tramposos a los jugadores y entonces sí retomar las palabras bonitas de Wagner en cuanto a la religión de los mexicanos y lo sabio de saber perdonar.

Una conclusión queda. Los directivos mexicanos no tienen entre su prioridad proteger a los jugadores y éstos deben sacar en cuenta que están solos, lo cual los obliga a aprender sobre sustancias prohibidas para no pecar de ingenuos, un calificativo que en el futbol ofende tanto como el de tramposo. [EFE][foto: Mexsport]

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