Sistema inalámbrico facilita trabajo de árbitros y jueces mundialistas

 
  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MEDIOTIEMPO | Agencias11 de Junio del 2006

  • Se espera que sigan utilizando este mecanismo

En la Copa del Mundo de Alemania 2006 hay mucho en juego para las 32 Selecciones participantes; por eso se intentan evitar, en la mayor medida posible, los fallos humanos de los árbitros mediante un innovador sistema de comunicación.

Esto consiste en un sistema mediante el cual se comunican los árbitros y jueces de línea, y unas banderas señalizadoras especiales dentro del terreno de juego.

Los espectadores apenas podrían intuir el sistema tecnológico que se halla incluido dentro de los banderines de color naranja y amarillo con que los jueces de línea señalan si el balón salió del campo o si se produjo un fuera de juego.

El sistema comunica al árbitro con sus dos asistentes de forma que cuando un Juez de línea ondea su bandera, suena un receptor que el silbante lleva bajo su camiseta interior; el registro del tono del sonido indica al central cuál de los dos asistentes movió la bandera.

La técnica es de gran ayuda para el árbitro, que debe estar pendiente de lo que ocurre en cada centímetro del césped y de lo que ven a su vez los jueces de línea, para dar la señalización reglamentaria con un pitido.

El sistema se ha mostrado exitoso en casos de tumultos formados en el campo de futbol durante partidos decisivos, como la final de un campeonato, que impiden la visión del árbitro y evita los errores que éste pueda cometer cuando se encuentra en momentos de excesiva tensión.

La empresa responsable de su invento y desarrollo es una firma familiar suiza con sede en el distrito suizo de Wangen (en el cantón de Berna), llamada Ervocom, que suministra la técnica y las banderas para el Mundial de Alemania 2006.

El consorcio, cuyo nombre se nutre de las iniciales de su fundador Erich Vogt, comenzó a funcionar exactamente igual de lo que lo hizo Bill Gates, en un garaje; Vogt trabaja en una caseta sin decoración y en forma de caja instalada al lado del garaje.

Todo comenzó en 1993 cuando Vogt, seguidor del futbol, hablaba de temas profesionales con su amigo, Presidente de los árbitros suizos, y comentó que el funcionamiento de los banderines señalizadores estaba anticuado, pues obligaba a los árbitros a estar pendientes de los jueces de línea, además de atender al juego.

Vogt decidió buscar un remedio al problema y desarrolló un sistema controlado por la voz, según el cual el árbitro recibía un aparato auricular que funcionaba como un receptor y los jueces de línea un micrófono emisor, un prototipo que costaba 40 mil francos y cuyo desarrollo subvencionó la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA).

Así comenzó el suizo a trabajar, simplificando posteriormente la invención y volviendo la atención hacia los banderines, que dotó también de un sistema emisor.

La técnica se probó por primera vez en la Eurocopa en Inglaterra, donde se analizó su funcionamiento, y tres años después la FIFA lo contrató de forma exclusiva para el campeonato de la UEFA.

En ese tiempo Vogt siguió trabajando en un sistema controlado por la voz y lo abarató creando un silbato especial para árbitro que disponía de una tecla que permitía transmitir mensajes de voz de forma inalámbrica y directamente al oído, lo que aseguraba la comunicación combinada con la libertad de movimiento del árbitro y sus asistentes.

Así se llegó a desarrollar el sistema actual que utiliza la FIFA durante el mundial. Los banderines señalizadores suponen, con 160 mil euros, alrededor del diez por ciento de las ventas de la firma suiza.

Mientras tanto, los técnicos en transmisión y sus trabajadores siguen trabajando en soluciones en sistemas de comunicación en el local de Wangen, donde se desarrollan y mejoran los sistemas, aunque después los fabrica otra firma en el cantón de Tessin.

El grueso de las ventas de Ervocom lo constituyen los sistemas que vende a la policía cantonal suiza, aparatos que permiten localizar en todo momento los coches policiales en pantallas de ordenador en la central. En Alemania las montañas rusas también se dirigen de forma inalámbrica con la técnica suiza.

Ervocom, una empresa familiar que cuenta como dirigente con Vogt, un hombre de 50 años que declara que en él late el corazón de un técnico y no de un empresario, ha llegado lejos.

No hay inversores extranjeros que participen en la empresa y ésta invierte sus propios beneficios, pero pretende crecer y para ello cuenta con un importante volumen de encargos. Hasta el momento no buscó inversores, pero Vogt asegura que la puerta está abierta.

Sus descubrimientos le hicieron debatir con la FIFA hasta qué punto un partido de futbol puede depender de la técnica y su conclusión fue clara: "el juego vive de las decisiones humanas" y la electrónica puede seguir siendo sólo un medio de ayuda a las mismas, aseguró.

[ntx][foto: Mexsport]

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