Entre Italia y Ghana triunfo el más grande

Las diferencias entre chicos y grandes estriban en los pequeños detalles. Cuando un partido está equilibrado, cuando la pelota viaja invariablemente de un lado a otro, el equipo que termina...
 Las diferencias entre chicos y grandes estriban en los pequeños detalles. Cuando un partido está equilibrado, cuando la pelota viaja invariablemente de un lado a otro, el equipo que termina imponiéndose es el de mayor oficio, el que sabe cómo y en qué mom

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio de Hannover, Alemania. 12 de Junio de 2006

Las diferencias entre chicos y grandes estriban en los pequeños detalles. Cuando un partido está equilibrado, cuando la pelota viaja invariablemente de un lado a otro, el equipo que termina imponiéndose es el de mayor oficio, el que sabe cómo y en qué momento debe dar el golpe definitivo. Ghana hizo lo suyo, metió en verdaderos problemas a Italia, pero éste, más vertical que de costumbre, supo aprovechar los instantes precisos para mover el marcador e inclinar la contienda su favor. El futbol

Se trató de una batalla de poder a poder. Los africanos se mostraron irreverentes sobre el campo, rebeldes. Al prodigioso toque italiano le respondían con velocidad y pelotazos largos, con fortaleza física. La mezcla de elementos resultó espectacular para la tribuna, extenuante para los contendientes. El balón no sabía para donde iba. De pronto lo pateaban para el sector derecho; desde ahí, sin poder acomodarse, pasaba al izquierdo y, posteriormente, hasta cambiaba de propietarios.

En ese juego de vértigo absoluto, Italia fue el ganador. La escuadra azurri intentó por uno y otro costado; llamó la atención por su decisión a la hora de atacar, bastante contraria a su tradicional esquema conservador. Pero los esfuerzos no se veían compensados con la anotación, algo faltaba…

La de gajos retó a la poderosa selección europea. Italia había hecho todos los merecimientos para abrir el marcador, pero el esférico se negaba, se burlaba del sudor derramado por el ímpetu italiano y pasaba a un costado o por encima del arco ghanés. “¿Para esto quieren que ataquemos?”, parecían cuestionarse para sí los elementos azules.

El balón ya no podía resistirse más. Era demasiado coqueteo sin concretar, demasiada seducción sin finalmente entrar en contacto con las redes. Pese a su resistencia y a la broma que le jugaba a los de Marcelo Lippi, la pelota se rindió y consintió que un impresionante disparo de Pirlo acabará guardándose en el ángulo inferior izquierdo de la puerta enemiga.

La reanudación fue muy similar a lo visto en la primera parte. Ghana, para no variar, volvió a cumplir con lo que le tocaba, pero no pudo ante la experiencia y el prestigio de una escuadra que va en serio en su búsqueda por alcanzar la gloria mundialista. Cuando Iaquinta se quitó al arquero y estremeció las redes, quedaron más que definidas las jerarquías: Italia tiene toda una historia que lo respalda; Ghana, hace hasta lo imposible por brillar, pero aun le falta esa dosis de contundencia que sólo tienen quienes están acostumbrados a vencer. [mt][foto: EFE]

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