Croacia perdona y empata sin goles frente a Japón

Croacia dejó escapar la oportunidad de acercarse rumbo a los Octavos de Final al empatar sin anotaciones frente a su similar de Japón en el partido que inauguró la actividad dominical de la Copa...

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOFranken-Stadion, Nuremberg. Domingo 18 de junio de 2006

Croacia dejó escapar la oportunidad de acercarse rumbo a los Octavos de Final al empatar sin anotaciones frente a su similar de Japón en el partido que inauguró la actividad dominical de la Copa del Mundo. Los europeos tuvieron cualquier cantidad de oportunidades para concretar, pero fallaron a la hora de la verdad.

PRIMER TIEMPO

La vida estaba en juego para ambos conjuntos. Con cero unidades en su haber, Japón y Croacia entendieron la importancia de sumar en su segunda presentación dentro de Alemania 2006. Los primeros minutos fueron de un ir y venir constante. Sin un claro dominador, pero con una transición de pelota agresiva y vertical.

Los croatas acudieron a los disparos de media distancia como una de sus armas para intentar abrir el cerrojo nipón. Kovac fue uno de los que lo intentaron. Kwaguchi atrás congeló la de gajos e impidió que el peligro europeo se convirtiera en algo más que un simple susto.

Japón, en cambio, mostraba un juego más elaborado. Acudió a la capacidad y experiencia de Nakata para que se encargara de conducir el teje y maneje ofensivo. No lograron inquietar de mayor manera a Pletikosa.

Cuando las manecillas del reloj rebasaban los veinte minutos, Miyamoto se precipitó en propia área y derribó a Prso. El árbitro no dudo, enfiló hacia el manchón penal y pintó de preocupación el rostro de Zico. Srna y el portero nipón se encontraron frente a frente, sin más armas que un balón. El croata decidió que su disparo iría fuerte, a la izquierda, y por abajo. Kawaguchi adivinó las intenciones de su enemigo y ganó el mano a mano con heroica estirada. Nada para nadie en los cartones.

Los avisos de ambos se extendieron hasta la conclusión de la primera mitad. Mientras Japón tenía mayor posesión del esférico e inquietaba con algunos chispazos indivuales de Nakata, Croacia lucía un tanto frío, pero con una fuerza notable para contragolpear.

Hubo oportunidades tanto para asiáticos como para europeos. Kranjcar sacó disparo que estremeció el poste a los veintisiete. Nakata, a los treinta y seis, disparó de tres cuartos de cancha y obligó la estirada del cancerbero croata.

Klasnic, a cinco minutos del final, se quedó muy cerca de romper la paridad en los cartones. La acción se produjo gracias a un error de la zaga japonesa en la salida. Croacia recuperó y tuvo la ocasión del disparo. Kawaguchi, siempre confiable, alcanza a impedir que se cristalizara la advertencia sobre su valla. 

Llegaron los quince minutos de reflexión. Un empate no servía de mucho para ninguno de los dos. Hora de replantear la estrategia, de analizar las debilidades del enemigo.

SEGUNDO TIEMPO

El complemento registró un significativo incremento de emociones. Croacia, por fin, tomó la batuta de las hostilidades y contó con innumerables ocasiones frente a la puerta de Kawaguchi. Sin embargo, los minutos discurrían sin que el anhelado tanto cayera. Kranjcar y Simunic se perdieron un par. El primero por no alcanzar a cerrar adecuadamente la pinza; el segundo, por picar demasiado su testarazo.

Japón se agazapó en terreno propio. La insistencia de los croatas provocaba que las intenciones ofensivas del cuadro del Sol Naciente se redujeran a intentos de contragolpe o a disparos de media distancia de Nakata. El partido se veía cuesta arriba para el contingente asiático.

Sobre el ocaso de la contienda, Japón comprendió que era necesario luchar por el triunfo, so pena de jugarse la calificación frente a Brasil. Con ello consiguió cierta presencia sobre el arco europeo pero también perdió seguridad en la retaguardia, donde constantemente se vio asediado por la artillería croata. Ni hablar, riesgos que tenía que correr.

Croacia se cansó de fallar. Una y otra vez desperdició claras oportunidades de abrir el marcador y de conseguir un triunfo que los acercara a los octavos de final. El reloj seguía su marcha; Zlatko Kranjcar, parado en el área técnica, sonreía para esconder la desesperación que le causaba la falta de contundencia de los suyos.

Las redes nunca se estremecieron. La moneda del boleto para los octavos de final sigue en el aire. Japón se jugará la vida contra Brasil; misión casi imposible. Croacia, gracias a sus propios errores, espera a los australianos para jugarse el pasaporte a las instancias definitivas.

EL ARBITRAJE

Regular del belga Frank De Bleeckere. Dejó de marcar un penal a favor de Japón.

[mt][foto: EFE]

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