El técnico francés Domenech se enfrentará a la Selección de su padre

 
 
  

 

 

 

 

 

 

 

 

MEDIOTIEMPO | Agencias24 de Junio de 2006

  • Eludió hablar de historias de racismo

El seleccionador francés, Raymond Domenech, hijo de un republicano español refugiado al otro lado de los Pirineos tras la Guerra Civil, se medirá al país de su padre en un partido "especial" para el técnico.

"Será un partido particular para mí desde un punto de vista afectivo por mis raíces, por mi padre. Pero nunca he dejado que lo personal influya, lo importante pasará en el campo", afirmó hoy el técnico.

El seleccionador francés nació el 24 de Enero de 1952 en un barrio de la periferia de Lyon, donde se había instalado su padre, Raymond, empleado en una fundición y casado con Germaine, francesa de clase media que trabajaba en una fábrica de electrodomésticos.

El joven Raymond vivió marcado por su origen, tanto en lo negativo como en lo positivo. Domenech nunca ha perdonado a su país de adopción la actitud que tuvo con los republicanos españoles, encerrados en campos de refugiados y, en ocasiones, devueltos a España para ser juzgados.

Su padre se salvó del retorno porque tenía menos de 18 años, pero el recuerdo, mil veces evocado en casa de los Domenech, nunca se borró de la mente de Raymond.

España le influyó también por los muchos veranos que pasó en Cataluña, donde la familia acudían sin su padre, que tenía prohibida la entrada en España, a pasar temporadas en casa de familiares que quedaban allí. "Todavía me queda un primo en Rubí", dice el seleccionador francés.

"Bueno, es más catalán que español", añade sobre su familiar antes de cortar enseguida: "no vamos a hablar hoy de política".

Otras veces, cuando los árboles del fútbol dejan entrever el bosque de su pasado, Domenech se presenta como un personaje comprometido con la izquierda -"con los abandonados, como mi padre", dice- y catalán.

En una reciente entrevista con el diario "Libération", el seleccionador defendía la identidad catalanista del Barcelona y alababa que el entrenador holandés, Franck Rijkaard, haya hecho el esfuerzo de aprender el catalán.

"Mantener tu identidad significa afirmar que existes, que nadie tiene el derecho a apartarte", indicaba.

Y recordaba que él, de niño, cuando le lanzaban a la cara el apelativo de español como un insulto, respondía: "No soy español, soy catalán".

Pronto empezó a jugar en las categorías inferiores del Lyon, con el que llegó a debutar en Primera División con tan sólo 18 años. Los que le recuerdan afirman que dejaba su impronta dentro del campo como un defensa rudo, y fuera de él, por sus comentarios polémicos.

Del lado siempre del débil, con apenas 19 años fue elegido representante sindical del Lyon y toda su vida se la ha pasado negociando.

Cuando dio el salto a los banquillos, un año de entrenador-jugador mediante, Domenech mantuvo su fuerte personalidad y sus declaraciones al límite de lo políticamente correcto. "El fútbol es la guerra", afirmó en una ocasión.

Sus detractores dicen que su carácter le ha impedido ir a equipos de más enjundia, por lo que en su currículum sólo figuran el Lyon y el Mulhouse. Sus defensores sostienen que es su falta de ambición.

En 1993 aceptó hacerse cargo de las categorías inferiores francesas y durante siete años estuvo en ese puesto sin lograr ningún título.

Esa falta de éxitos y sus molestas declaraciones le cerraron la puerta del ascenso hasta 2004, cuando el péndulo de la Federación Francesa de Fútbol (FFF) giró del lado del hombre de la casa para sustituir a Jacques Santini, que procedía del exterior.

Con el aval de Aimé Jacquet, Domenech se hizo con el cargo y prometió una renovación de un equipo que acababa de sumar en la Eurocopa de Portugal su segundo fracaso consecutivo, tras el del Mundial de 2002.

Pero los problemas que tuvo el equipo para clasificarse le obligaron a aceptar el retorno de algunos de los "prejubilados", con Zinedine Zidane a la cabeza.

Desde entonces se obstina en repetir que él es el jefe, quien hace las alineaciones e impone los esquemas. La prensa francesa se lo niega cuando el equipo va bien y se lo reprocha cuando va mal.

No toda la prensa, porque a Domenech le queda un puñado de fieles en los medios de comunicación. Empezando por su compañera sentimental, que presenta un programa sobre fútbol en el horario de máxima audiencia de la televisión francesa.

ELUDIÓ HABLAR DE HISTORIAS DE RACISMO

Raymond Domenech, seleccionador de Francia, eludió hoy hablar de "historias pasadas de racismo" cuando se le preguntó por los comentarios en Octubre de 2004 de su homólogo español Luis Aragonés sobre Thierry Henry.

"Las historias pasadas sobre racismo no me interesan. Nosotros estamos pensando sólo en el partido contra España", comentó Domenech.

El propio Thierry Henry evitó también referirse a este asunto ayer tras la victoria sobre Togo que les emparejaba con España en Octavos de Final. "No tengo nada que decir. Todo esto se acabó para mí hace mucho tiempo".

Aragonés provocó una gran polémica en Francia y en Inglaterra cuando en un entrenamiento de la selección en octubre de 2004 quiso motivar a José Antonio Reyes y le dijo sobre Henry, su compañero en el Arsenal: "Reyes, al negro ese dígale que juegue por su cuenta. Dígale: soy mejor que usted".

Aragonés fue multado por la Federación Española con 3.000 euros, una cantidad que el propio Henry consideró ridícula.

[EFE][foto: Mexsport]

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