El Color del Italia-Ucrania... Los azurri mataron el partido desde el sexto...

Metió el partido a la congeladora antes de lo previsto. Italia no quiso complicaciones. Ucrania daba sus primeros pasos en unos cuartos de final de Copa del Mundo cuando aparecía la categoría de...
 Metió el partido a la congeladora antes de lo previsto. Italia no quiso complicaciones. Ucrania daba sus primeros pasos en unos cuartos de final de Copa del Mundo cuando aparecía la categoría de Zambrotta para sacar tremendo riflazo y estremecer las redes

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio de la Copa Mundial de Hamburgo, Alemania. Viernes 30 de junio de 2006

Metió el partido a la congeladora antes de lo previsto. Italia no quiso complicaciones. Ucrania daba sus primeros pasos en unos cuartos de final de Copa del Mundo cuando aparecía la categoría de Zambrotta para sacar tremendo riflazo y estremecer las redes enemigas. Así de simple, con increíble tranquilidad, la escuadra azurra sabía que tenía en sus manos el acceso a las semifinales de Alemania 2006.

Lo demás fue rutina pura para los de azul. Tocar y tocar la pelota, invitar a que el enemigo ofendiera para sorprenderlo en un contragolpe. Shevchenko estaba solo, como un aventurero en el desierto. Pero era demasiado el peso de los zagueros italianos, que conocían perfectamente las virtudes del atacante del Milán.

La contienda tardó en calentarse. Ucrania quería mas no podía solventar sus carencias en ataque. El equipo de Lippi, calculador como pocos, permitía que el rival se sintiera cómodo sobre la cancha. Todo era una mera ilusión. Cuarenta y cinco minutos se fueron. Los de la bota tenían medio boleto en los bolsillos.

El regreso a la cancha fue despiadado para los de Oleg Blokhin. Los de amarillo se sintieron cerca de emparejar los cartones. Zambrotta sobre la línea y una dosis de suerte que sólo tienen los grandes impidieron que la contienda se equilibrara en el marcador. Los ucranianos soñaban,  pataleaban vigorosamente al sentir que el gol de la ilusión no estaba tan lejos de ocurrir. Y ahí estaban, seducidos por la esperanza, cuando llegó el cubetazo de agua fría: Luca Toni vencía al arquero. Se acabó la historia. Italia estaba en semifinales. Ucrania empacaba mentalmente con rumbo a casa.

Los minutos siguieron su curso. El futbol ya no deparaba más sorpresas. Los azurri fueron unos auténticos leones que consintieron al enemigo y lo aniquilaron cuando era necesario. Todo fríamente calculado. Pero, venga, faltaba la cereza al pastel. Toni irrumpe de  nuevo en escena, Zambrotta ocupa también un rol estelar. Luca concluye, firma la obra de Gianluca. Tres a cero. Es hora de pensar en el duelo frente a Alemania. La Copa del Mundo está cada vez más cerca de las manos italianas, pero tienen muy claro que se les pueda escapar en sólo noventa minutos. [mt][foto: EFE]

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