El Color del Portugal-Inglaterra...Ricardo ';El Grande´elimina a los ingleses

El héroe fue el mismo de la Euro 2004. Desde los once pasos, donde muchos aseguran que la suerte es la que hace la diferencia entre ganador y perdedor, Portugal e Inglaterra decidieron su futuro...
 El héroe fue el mismo de la Euro 2004. Desde los once pasos, donde muchos aseguran que la suerte es la que hace la diferencia entre ganador y perdedor, Portugal e Inglaterra decidieron su futuro en Alemania 2006. El recuerdo de aquel enfrentamiento en cua

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio de la Copa Mundial de Gelsenkirchen, Alemania. Sábado 1 de julio de 2006

  • Ricardo en plan grande
  • Inglaterra sólo fue preciso en el golpe de Rooney sobre Carvalho

El héroe fue el mismo de la Euro 2004. Desde los once pasos, donde muchos aseguran que la suerte es la que hace la diferencia entre ganador y perdedor, Portugal e Inglaterra decidieron su futuro en Alemania 2006. El recuerdo de aquel enfrentamiento en cuartos de final brotó como consecuencia inmediata. Ricardo, un gigante lusitano, se acordó de su proeza, de su desviada a mano limpia para eliminar a los de la Rosa del máximo torneo continental. Juró que repetiría la dosis, que de nuevo sería el encargado de amarrar un pase a semifinales para los lusitanos. Y así lo hizo, con maestría, con carácter inalterable.

Y llegó el primer cobro de los portugueses. Simao anota. Robinson nada puede hacer. Empieza el show. Lampard frente al manchón penal.  Ricardo bailotea sabe hacer lo que nadie: se convierte en dominador de una situación en la que teóricamente él aparecía como víctima.  El arquero se tiende a la izquierda y desvía. El fantasma de un pasado no tan lejano adquiere mayor vigor en contra de los ingleses. Turno lusitano. Viana decide extender la vida de los dirigidos por Sven Göran Eriksson. La de gajos al poste. Hargreaves no falla. Ricardo alcanza a desviar, se estira al máximo, pero la fuerza del balón dobla su mano. Uno a uno, renacía la ilusión británica…

Adrenalina pura en Gelsenkirchen. A cobrar Petit. Portugal no anota. El esférico impacta en el poste y se  va para no entrar en contacto con las redes. Ricardo, siempre Ricardo, surge como la única opción de vida para los de Scolari. Gerrard tenía la oportunidad de oro. Disparó… la figura del portero vuelve a hacerse grande. Ambos contendientes respiran agitadamente.

Postiga es llamado a comparecer. Miles de aficionados como testigos. Hélder acierta, acaba con la presión acumulada tras dos penales errados de los suyos. Llegó el turno de Inglaterra. Carragher se muestra nervioso: corre alocadamente y cobra sin que el árbitro autorice. Ricado sólo alza las manos, sabe que nada pasa, que ese tiró que acabó en las redes tenía que repetirse. Elizondo hace imponer su autoridad: la pelota al manchón penal. Jamie no aguanta la presión, se precipita hacia la pelota y cambia la trayectoria de su disparo con respecto a su anterior aparición. Ricardo “El Grande” adivina las intenciones del inglés. Gloria y jubilo para Portugal. Cristiano ya sólo tuvo que cumplir con lo suyo. Con la desfachatez que lo caracteriza, Ronaldo colocó el balón, dio unos cuantos pasos y mató a los británicos con disparo a la izquierda y a media altura. Abrazos de los portugueses por todos lados. Lágrimas de dolor entre unos ingleses desconcertados e incrédulos de la grandeza de Ricardo.

Omitir el trámite del partido podría suponer una falta de respeto para el cotejo en sí mismo. Pero nada merece tanta mención como la prodigiosa actuación de Ricardo “El Grande”, ni siquiera el nuevo berrinche del malcriado de Wayne Rooney, quien a centímetros del árbitro decidió asestar tremendo pisotón sobre los genitales de Carvalho. Ese fue el golpe más preciso que alcanzaron a dar los ingleses. Con eso no les alcanzó para vencer  a un Portugal que hace historia y amenaza con seguir haciéndolo. Ya Scolari prepara una sorpresa  para sus antiguos pupilos.

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