Inglaterra cerró la era Eriksson con otra frustración

El sueco Sven Göran Eriksson cerró su carrera como seleccionador de Inglaterra con un poso de frustración, después de cinco años y medio sin título alguno y con el brasileño Luiz Felipe Scolari...
 El sueco Sven Göran Eriksson cerró su carrera como seleccionador de Inglaterra con un poso de frustración, después de cinco años y medio sin título alguno y con el brasileño Luiz Felipe Scolari como "bestia negra" que le expulsó de los torneos a los que a

MEDIOTIEMPO | Agencias2 de Julio de 2006

  • Luiz Felipe Scolari se convirtió en su "bestia negra"

El sueco Sven Göran Eriksson cerró su carrera como seleccionador de Inglaterra con un poso de frustración, después de cinco años y medio sin título alguno y con el brasileño Luiz Felipe Scolari como "bestia negra" que le expulsó de los torneos a los que acudió.

Eriksson se convirtió en el primer seleccionador no británico en la historia de los "Pross" en Enero de 2001, avalado por una trayectoria repleta de éxitos allá donde entrenó.

El Técnico sueco, que hizo grande al Gotemburgo, con el que ganó la Copa UEFA, y le dio al Lazio un "doblete" en Italia, en el año 2000, después de un cuarto de siglo sin conquistar la Liga, fue elegido para cambiar el rumbo de un equipo que había fracasado con los Técnicos locales.

Eriksson llegó a las islas con nuevas formas. Un temperamento calmado, un aire intelectual y buenas maneras y tuvo el comienzo más exitoso en su cargo: ganó cuatro de los cinco primeros encuentros con Inglaterra, incluida la goleada en su debut a España (3-0) y una aplastante victoria como visitante sobre Alemania (1-5).

El conjunto de "los tres leones" parecía volar con Eriksson, pero en su camino se cruzó Scolari.

En 2002, como seleccionador brasileño, "Felipao" le eliminó del Mundial de Corea-Japón, gracias a un gol de Ronaldinho ante el que no tuvo respuesta.

Entonces, se le acusó de no haber sabido motivar a sus jugadores. Un jugador filtró que, en el descanso, necesitaban haber tenido un "Winston Churchill" y se habían encontrado con un "Iain Duncan Smith", el poco carismático líder conservador del momento.

Dos años después, Inglaterra volvió a acudir la Eurocopa de Portugal como una de la favoritas y, de nuevo, Scolari le apartó del camino.

Al frente de la Selección Portuguesa, "Felipao" le volvió a ganar la partida en la tanda de penaltis, en la que David Beckham envió el suyo a las nubes.

En ese momento, se criticó que el entrenador sueco no tuviese un "plan b", como Scolari, al que no le importó sustituir a Luis Figo por Helder Postiga, que anotaría uno de los goles.

En Alemania, el Técnico sueco sí tuvo ese plan B, pero de nada le ha servido ante la pericia portuguesa en la tanda de penaltis.

Eriksson llegó al Mundial con un esquema definido (4-4-2) y lo cambió cuando la lesión de Michael Owen le dejó sin apenas delanteros.

Decidió reforzar el centro de campo con cinco jugadores, supuestamente para dar más libertad a Frank Lampard y Steven Gerrard y dejó como único punta a Wayne Rooney.

Los jugadores, sin embargo, no le han respondido. No ha estado bien David Beckham, criticado hasta que un golpe franco suyo ante Ecuador dio la clasificación a Cuartos, y sobre todo, han fracasado Frank Lampard y Steven Gerrard, cuya aportación ha estado muy lejos de lo que se esperaba en las estrellas del Chelsea y el Liverpool.

Eriksson ha tenido que cargar con la frivolidad de convocar a un juvenil, Theo Walcott (17 años), al que no había visto jugar y al que citó por recomendación del entrenador del Arsenal, Arsene Wenger. Finalmente, no se atrevió a darle minutos y le privó de la posibilidad de ser el segundo jugador más joven de la historia de los Mundiales, tras el irlandés Norman Whiteside.

El Técnico sueco sale de Inglaterra con unos buenos números, porque al margen de Brasil y Portugal, tan sólo Irlanda del Norte (1-0) le derrotó en 37 encuentros oficiales, pero sin ningún título y, eso, no se perdona en una Selección que tiene la necesidad urgente de volver a sentirse importante.

Tampoco le han ayudado los escándalos personales, porque ha sido una de las víctimas favoritas de los tabloides británicos.

Su relación con la sueca Ulrika Jonsson, que acabó con su largo noviazgo con la italiana Nancy dell O';llio, o el caso abierto por "compartir" a la Secretaria de la Federación, Faria Alam, con el Secretario General de la misma, Mark Palios, dieron para varios capítulos en la prensa.

Y fue esa prensa sensacionalista, finalmente, la que precipitó su salida, al tenderle una última trampa. Le llevó a Dubai, para entrevistarse con un falso jeque y se descubrió que Eriksson estaba dispuesto a dejar la Selección, por un buen contrato, y a mediar para que Beckham le acompañase en su nueva aventura.

En Gelsenkirchen, en el partido que le debía dar el pase a la Semifinal por primera vez en 16 años, Erikssson se comportó casi como un ex seleccionador, sentado en el banquillo, mientras su ayudante, Steve McClaren, su sucesor, se desgañitaba en la banda.

[EFE][foto: EFE]

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