Miroslav Klose cerró el Mundial como el máximo goleador

El delantero alemán Miroslav Klose ha cerrado con el título de goleador del Mundial 2006 una gran temporada que le permite mirar hacia el futuro pensando en su sueño de jugar algún día en uno de...
 El delantero alemán Miroslav Klose ha cerrado con el título de goleador del Mundial 2006 una gran temporada que le permite mirar hacia el futuro pensando en su sueño de jugar algún día en uno de los grandes equipos de Europa.

MEDIOTIEMPO | Agencias9 de Julio de 2006

  • Soñaba con jugar en el mismo club con Zidane
  • Es el tercer alemán que se proclama goleador en un Mundial

El delantero alemán Miroslav Klose ha cerrado con el título de goleador del Mundial 2006 una gran temporada que le permite mirar hacia el futuro pensando en su sueño de jugar algún día en uno de los grandes equipos de Europa.

"Nunca he hecho un secreto del hecho de que algún día quiero jugar en el extranjero. La pregunta es cuando será", dijo Klose en reiteradas ocasiones durante el Mundial cuando se le preguntó sobre su futuro.

Cuando era un jugador joven, Klose, según propia confesión, quería ser como el español Raúl González pero ahora, tras haber disputado dos Mundiales y haber alcanzado una Final y una Semifinal tiene un récord mundialista claramente mejor que el del jugador del Real Madrid.

Su sueño de jugar algún día en el mismo equipo que Zinedine Zidane seguramente no se cumplirá, debido ante todo a la retirada anunciada por el jugador francés, pero no es improbable que Klose termine engrosando las filas de algún grande de Europa.

No obstante, según Klose, sólo existen tres o cuatro clubes por los que él estaría dispuesto a dejar el Werder Bremen, equipo con el que tiene contrato hasta 2008.

Klose, nacido en Polonia pero criado en Alemania tiene actualmente 28 años, marcó cinco goles en el torneo -la misma marca que tuvo hace cuatro años en Corea y Japón- y ya había terminado la temporada alemana como máximo goleador de la Bundesliga con 25 tantos.

Además, Klose hizo 14 asistencias en la Bundesliga lo que, sumado a sus goles, le permitió ser elegido como el mejor jugador del torneo alemán y a eso agregó su campaña durante el actual Mundial en la que fue clave para su equipo, no solamente por sus goles.

En el pasado, muchos redujeron a Klose a sus virtudes en el remate de cabeza pero en el Mundial de este año mostró que también tiene otras cualidades en el área contraria al marcar cuatro de sus cinco goles con el pie.

Además, Klose también se destacó como pasador al hacer las asistencias de dos goles de su equipo y, en los partidos en que esto fue necesario, no se limitó a jugar como delantero de área sino bajó hasta el centro de campo a recoger balones y colaborar en organización.

Esas virtudes, que se agregan a la de gran rematador de cabeza, ya habían sido mostradas por Klose en el Werder Bremen y, aunque en menor grado, en su anterior equipo, el Kaiserslautern, donde brillaba más como cabeceador debido a que se trataba de un equipo que explotaba más el juego aéreo.

"Desde que llegué al Werder Bremen cambió un poco mi juego y creo que ha sido para bien. Se trata de un equipo que toca más el balón lo que me obliga a no limitarme a esperar balonazos en el área", dijo Klose, que ficho con el Bremen en 2004 y tiene contrato hasta el 2008.

Al Mundial de Corea y Japón, Klose había llegado como un perfecto desconocido y sorprendió al marcar tres goles ya en su debut mundialista ante Arabia Saudita.

Luego, en los otros dos partidos de la fase de grupos, ante Irlanda y Camerún, Klose volvió a marcar, un tanto en cada compromiso, además de hacer el pase para el otro gol en contra de los africanos en el partido que Alemania ganó por 2-0.

A partir de Octavos, sin embargo, Klose dejó de hacer goles en ese Mundial por lo que llegó a decirse que, a nivel internacional, era un jugador que sólo marcaba ante rivales débiles.

Ese prejuicio logró romperlo Klose en este Mundial en el partido de los Cuartos de Final contra Argentina al marcar de cabeza el gol del empate que forzó luego la definición por penaltis que puso a Alemania en Semifinales.

En Octavos, Klose ya había sido decisivo para su equipo ante Suecia no como goleador sino como pasador al hacer las jugadas previas de los goles de la victoria por 2-0 ante Suecia, marcados ambos por Lukas Podolski.

Esos dos partidos coronaron para Klose acaso la mejor temporada que ha hecho durante su carrera en la que no se dejó parar por las lesiones -entre otras una fractura de tabique derivada de un codazo que le propinó el mexicano Rafal Márquez en un partido contra el Barcelona- y, después de pausas obligadas, volvió de forma rápida a su mejor forma.

Esto último, estar en plena forma, es algo clave para Klose, como el mismo lo ha dicho en diversas ocasiones.

"Para dar mi mejor rendimiento necesito darlo todo en el campo, no sé jugar a media máquina", ha dicho que jugador alemán que está lejos de ser un simple oportunista con olfato de gol.

SE CONVIRTIÓ EN EL TERCER CAMPEÓN ALEMÁN

El alemán Miroslav Klose se convirtió en apenas el tercer alemán en obtener el título de goleo en un Mundial de futbol, al lograr cinco tantos durante el torneo celebrado en casa propia.

En Italia 1934 Edmund Conen, con cuatro tantos, y en México 70, Gerd Muller con 10, habían obtenido para el país germano un título individual de goleo.

Klose, de origen polaco, dejó escapar la oportunidad de aumentar su marca de cinco anotaciones luego de haberse ido en blanco en el duelo por el tercer lugar donde Alemania derrotó 3-1 a Portugal.

De esta manera el atacante, cuyas virtudes son la fuerza, la velocidad y el juego aéreo, volvió a alcanzar los mismos goles que obtuvo hace cuatro años en Corea-Japón 2002, y que sólo fueron superadas por el brasileño  Ronaldo Luiz Nazario de Lima quien obtuvo ocho tantos.

Klose superó las cuatro dianas que realizaron el yugoslavo Drazen Jerkovic, el húngaro Florian Albert, el soviético Valentin Ivanov, el chileno Leonel Sánchez, y los brasileños Baba y Garrincha en la Copa del Mundo Chile 1962, certamen donde Brasil consiguió el Bicampeonato mundial sin su estrella Pelé, quien quedó fuera por lesión, pero donde surgió la figura de Garrincha.

Al término de Alemania 2006 no se ha logrado, ni siquiera, alcanzar la marca goleadora que impuso el francés Just Fontaine con 13 anotaciones en Suecia 1958 en tan sólo seis partidos, en los que logró anotar al menos en una ocasión en cada uno de ellos, lo que lo colocó en la historia como una leyenda del balompié mundial, con un récord que hasta el momento ha sido intocable.

El entonces artillero del Stade de Remis de la liga francesa, pulverizó la marca de 11 anotaciones que el húngaro Sandor Cóccix había obtenido en el Mundial de Suiza 1954.

Hoy a 48 años y 12 Copas del Mundo después de Suecia 58, el récord de Fontaine aún inspira los sueños de jugadores y miles de aficionados, pero que está muy lejos de caer.

[EFE/ntx][foto: EFE]

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