México 2-3 Guatemala... El Tri cayó en medio de un circo romano

En espectáculo decadente que fue el claro ejemplo de lo que no puede ser el futbol, el Tri Olímpico cayó en el juego sucio de Guatemala, lo emuló y acabó amargado, caliente y llevándose una...
En espectáculo decadente que fue el claro ejemplo de lo que no puede ser el futbol, el Tri Olímpico cayó en el juego sucio de Guatemala, lo emuló y acabó amargado, caliente y llevándose una dolorosa derrota 2-3 ante los chapines.
 En espectáculo decadente que fue el claro ejemplo de lo que no puede ser el futbol, el Tri Olímpico cayó en el juego sucio de Guatemala, lo emuló y acabó amargado, caliente y llevándose una dolorosa derrota 2-3 ante los chapines.

Alberto Ramos | MEDIOTIEMPOColiseo de Los Angeles, 17 de Octubre de 2007

  • Dos expulsados por bando
  • Un desastre el segundo tiempo, echó a perder todo un viaje
  • La banca mexicana, aguantó las provocaciones de sus vecinos

En espectáculo decadente que fue el claro ejemplo de lo que no puede ser el futbol, el Tri Olímpico cayó en el juego sucio de Guatemala, lo emuló y acabó amargado, caliente y llevándose una dolorosa derrota 2-3 ante los chapines.

Un partido que había empezado ganando Guatemala, que a México le había costado mucho remontar (2-1 al final del primer tiempo) y que fue echado a la basura por una segunda mitad en la que Guatemala salió a pegar, México no supo aguantar y se destruyó totalmente.

Por México anotaron Vela y Villaluz (primeros goles con el Tri Mayor) y por Guatemala lo hicieron Gómez y Ávila en dos ocasiones. México tuvo grasos errores defensivos que fueron bien aprovechados en los 3 goles chapines.

Nada que rescatar, más que la enseñanza de que, si el Tri se olvida del futbol y entra al juego sucio, nunca saldrá bien librado. Obviamente, la tribuna se sintió contagiada, hubo algunos golpes y los últimos 20 ó 25 minutos cayeron cualquier tipo de objetos de la tribuna hacia el campo.

EL PARTIDO

México arrancó el juego con muchas imprecisiones, le costó acomodarse a un terreno de juego difícil. El partido estaba en eso cuando al 5’, un error de marca del equipo mexicano en un saque de banda provocó el gol chapín. La pelota la tomó el "Pescadito" Ruiz en línea de fondo por la izquierda para sacar un centro pasado que encontró a Ávila quien a su vez, tropezándose mete un tiro-centro que Gómez que definió a quemarropa ante Ochoa.

Este tanto le dio confianza a Guatemala que se dio cuenta de la necesidad de apretar a México, meterle el cuerpo en todas las jugadas, retrasar lo más posible el acomodo del Tri.  La primera de los verdes la fabricó Vela al 12’ controlando la pelota y disparando desde el borde del área a las manos del portero Motta.

Para el minuto 15, México poco a poco se iba asentando en el campo, le tomaba el bote a la cancha y parecía acabar con parte del nerviosismo e imprecisión de los primeros minutos. Sin embargo, los problemas para controlar los rebotes en zona baja retrasaron este proceso y el duelo cayó en el juego que le convenía a los chapines, de roce, de choque y con faltas constantes. Aquí ya sabemos que México se calienta con los contactos y acaba metiendo la pierna descaradamente y además de golpeado, acaba con expulsados.

Por ahí del 25’, el Tri entendió por unos minutos que no llegaría a ningún lado metiéndose en el juego de contacto y comenzó a despreocuparse por el cuerpo del rival; le tomó mejor el movimiento de la pelota en el campo, logrando aumentar su frecuencia ofensiva. Villaluz avisó al 28’ al rematar de cabeza un centro de Guardado a las manos de Motta.

Al 30’ llegó el gol mexicano. César Villaluz tocó con la cabeza y Carlos Vela logró disparar. El tiro en sí ya era peligroso, pero un desvío de la zaga lo volvió inalcanzable para el portero Motta que vio como la pelota se incrustaba en su meta mientras él iba al otro lado para el 1-1.

Sólo un minuto después llegó el segundo gol mexicano. Fue una jugada buena de Guardado por izquierda, su centro lo rebotó mal la defensa y le quedó a Villaluz quien rápidamente controló y disparó por abajo, potente, para anotar su primer gol con la Selección Mayor y poner adelante al Tri 2-1 al 31’ de este partido.

Ya con los goles, México pudo desplegar un mejor futbol. El trabajo que había hecho Guatemala al apretar al Tri, chocar, ir al dos contra uno, obviamente dejó un tremendo desgaste sobre todo en esta cancha dura, por lo que los chapines tuvieron que bajar el ritmo y replegarse en su campo sin presionar ya tanto, esperando para retomar su postura en el segundo tiempo.

El dominio del Tricolor fue claro los últimos 15 minutos, se vio mejor toque, menos imprecisión y más velocidad. Se intentó sin mucha suerte con disparos de fuera del área, sin embargo la jugada más peligrosa fue un buen disparo de Guardado que pasó por un costado del arco al 38’.

México regresó al campo moviendo sus piezas con tres cambios, salieron Gio, Vela y Magallón y entraron Barrera, Valadéz y Domínguez. En tanto, Guatemala volvió con la clara intención de retomar la rispidez y meter el juego en su ritmo trabado y confuso... y lo lograron. Al minuto de juego ya Domínguez se había llevado un codazo y al 7’, se había armado la cámara húngara cuando Villaluz cometió una falta y el rival reaccionó. Hubo manazos y dos expulsiones, Villaluz por parte de México y el "Pescadito" Ruiz por Guatemala, quien de forma irresponsable jaló los cabellos del 7 de México por la espalda.

La meta chapina se consiguió y México cayó totalmente en la trampa. El partido se volvió un desastre, una guerra, ya no le servía a nadie lo que estaba pasando en el campo, Al 61’ Pineda levantó el codo de más frente a la banca de Guatemala, el técnico Gómez se volvió loco y se metió a la cancha a reclamar al árbitro como si estuviera en el llano. Pineda y el "Bolillo" se fueron expulsados con justicia, sólo que el Tri tenía 9 hombres y Guatemala 10.

Sin necesidad de hacer mucho, al 62’ un golazo de Ávila aprovechando una mala marca de México, puso el empate 2-2 en un duelo que se jugaba ya sin reglas ni orden. Para colmo, al 73’, Ávila aprovechó un nuevo descuido en un saque de banda, vino un centro que Héctor Moreno no pudo despejar y dejó la pelota suelta en el área chica para el 2-3.

No valía para nada lo que estaba pasando, lo mejor hubiera sido parar el juego, darse la mano y evitar que este espectáculo bochornoso siguiera. Obviamente, contagiados, algunos aficionados ya tenían conatos de bronca en la tribuna, considerando que había una paridad entre guatemaltecos y mexicanos. Todos los asistentes aventaban a la cancha lo que tenían a la mano, caían botellas de agua llenas de sospechosos líquidos, pero no crean que sólo algunas de las pequeñas, incluso volaban peligrosamente envases de 2 litros de capacidad. El Coliseo se había convertido en escenario de un decadente Circo Romano, más que en sede de un partido de futbol.

México intentó el empate. Empujaba lo más que le permitía jugar con un hombre menos (9 vs. 10 aún) y con desorden total, pero poco peligro podía hacer. Lo mejorcito fue al 81’, cuando "Pato" Araujo disparó desde fuera del área, sólo cerca del arco.

El árbitro expulsó a Noriega al 83’ por un codazo sobre Guardado y con ellos los últimos 7 minutos fueron de empuje verde. Al 92’, el pobre e incapaz juez, víctima pero también culpable de este desastre, se comió un penal sobre Pablo Barrera quien fue fauleado entrando al área, pero al exagerar su caída, evitó la marcación y se ganó la amarilla.

ARBITRAJE

Irresponsable y desorientado del estadounidense Ricardo Salazar que dentro de sus limitaciones hizo lo que pudo en este duelo sucio. Colaboró para que el partido fuera un desastre aunque también tomó algunas buenas decisiones. Los guatemaltecos lograron presionarlo, luego, todo fue obvia consecuencia. Parece que le dio pavor marcar penal en el último minuto sobre Pablo Barrera, aunque también el jugador mexicano exageró una falta existente.

[mt][foto: V.Straffon/MEXSPORT]

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