Recupera el Tricolor su esencia ante Costa de Marfil

La Selección Mexicana convenció como hacía mucho no lo conseguía y derrotó 4-1 a Costa de Marfil en un partido donde Oribe Peralta regresó como los grandes y Christian Giménez aprobó el examen de...
Estadio MetLife, Nueva Jersey, Estados Unidos -
  • El Tri había empatado sus tres amistosos previos en el año
  • Oribe Peralta reapareció con un doblete y el 'Chaco' destacó como revulsivo

Por extraño que parezca, el “Chepo” se soltó el pelo y permitió que la vocación ofensiva de su equipo prevaleciera por encima de su afán por el orden.

La Selección Mexicana convenció como hacía mucho no lo conseguía y derrotó 4-1 a Costa de Marfil en un partido donde Oribe Peralta regresó como los grandes y Christian Giménez aprobó el examen de su debut con el Tri.

Apenas en junio pasado durante la Copa Confederaciones, el entrenador mexicano aclaró casi con arrogancia que lo suyo era el orden, porque así lo educaron desde pequeño y que esa era su huella en el equipo, le gustara a quien le gustara.

Sin embargo, como sucedió contra Japón en el último partido en dicha Copa, que México ganó ya eliminado, el cuadro azteca volvió a ser libre, con jugadores en las posiciones donde más cómodos se sienten, sin experimentos que priorizaran la seguridad atrás.

Ante unos africanos, que de inicio dejaron a sus mejores hombres en la banca, México fue un tornado que resolvió el partido en el primer tiempo.

Las intermitencias de Pablo Barrera y Javier Aquino por la banda derecha (ambos ausentes en esta convocatoria) se resolvieron al permitirle a Giovani jugar ahí, donde más desequilibrante es.

La irregularidad de Guardado por el sector izquierda quedó en el olvido con la presencia y enorme disposición del “Chaco” Giménez.

Las fragilidades defensivas también fueron historia, gracias a que en la central repitieron Héctor Moreno y Diego Reyes, sin que alguien extrañara al “Maza” Rodríguez. Esta noche, fue sobre todo, el primero quien se lució con un par de barridas salvadoras.

De esta manera, después de dos disparos peligrosos de Giovani, el 1-0 fue producto de la lógica. Reyna, como segundo delantero, centró para que Peralta rematara y provocara el auotbol de Arthur Boka con una barrida en el área chica al 10'.

En buena medida gracias a que Didier Drogba, Salomon Kalou y Gervinho ingresaron hasta el segundo tiempo, el portero Jesús Corona tomó su primer balón hasta el 35’, aunque luego se lució luego al achicarle un remate a Mathis Bolly y desviarle un cabezazo a Cyriac Zoro.

Al 22', Dos Santos provocó un error de Jean-Jaques Gosso, quien retrasó al arquero para que fuera Peralta quien rematara para el 2-0. Ya cuando casi terminaba la primera mitad, Torrado abrió el campo para Reyna, que pasó para que Giovani centrara y Peralta otra vez se anticipara para el 3-0.

El segundo tiempo valió para que los marfileños intentaran dignificar la actuación, lo cual consiguieron con el tanto de Drogba de penal al 62’, luego de una dudosa mano de Gerardo Torrado al defender un tiro libre.

Después de los fracasos en Copa Oro y Confederaciones, además de las tristezas en la Eliminatoria, esta noche  de miércoles hubo fiesta y reflejo de ello fue que en el segundo tiempo Oribe estuvo a punto del “hat trick”, de no ser porque le marcaron fuera de lugar al 54’, cuando igual Reyna le “rompió” la cintura a Zokora con un quiebre.

Ya sin el “Chaco” en la cancha por un preocupante golpe en la rodilla, y con Damián Álvarez en el terreno de juego pero sin trascender, Reyna encontró el 4-1 al 90’, cuando definió cruzado para consumar la victoria más convincente del Tri en lo que va del 2013.

Con esta gran bocanada de aire, México enfrentará a Honduras el 6 de septiembre en el Estadio Azteca para reanudar el Hexagonal de CONCACAF, la verdadera prueba donde se confirmará si esta Selección recuperó su esencia y se olvidó de los amarres del estratega.