Agencias 'mundialistas', un infierno para mexicanos

La diversión y la alegría se convirtieron en preocupación e incertidumbre. Después de la euforia por el paso del Tri, cientos de aficionados fueron defraudados por la agencia Escotours.
La diversión y la alegría se convirtieron en preocupación e incertidumbre. Después de la euforia por el paso del Tri, cientos de aficionados fueron defraudados por la agencia Escotours.
 La diversión y la alegría se convirtieron en preocupación e incertidumbre. Después de la euforia por el paso del Tri, cientos de aficionados fueron defraudados por la agencia Escotours.  (Foto: )
Belo Horizonte, Brasil -
  • Los Baranda Hernández iniciaron su aventura el 9 de junio en Tampico, Tamaulipas
  • Nevada Tours es 'Agencia Oficial de la Federación Mexicana de Futbol'

La diversión y la alegría se convirtieron en preocupación e incertidumbre. Después de la euforia que representó ver el pase de la Selección Mexicana a los Octavos de Final del Mundial tras derrotar a Croacia, cientos de aficionados mexicanos comenzaron a pagar el hecho de haber adquirido viajes con agencias no oficiales y otros tantos vivieron las consecuencias de los engaños de las "oficiales" y en teoría avaladas por la Federación Mexicana de Futbol.   Más de 250 mexicanos provenientes de Guadalajara fueron defraudados por la agencia Escotours, pues el vuelo que los traería a de vuelta a su hogar nunca existió y tuvo que intervenir el gobierno mexicano. No fue el caso de otros tantos, pero sí muy cercano.   Juana María Baranda y Daniel Hernández, pareja mexicana que reside en la ciudad de Tampico, comenzaron su aventura la noche del pasado 9 de junio cuando tomaron un autobús que los llevó a la Ciudad de México para abordar un vuelo con destino a Recife, Brasil.   Llegó la mañana del 10 de junio y la primera decepción. El vuelo que les habían programado por la mañana tenía sobrecupo y debieron esperar uno por la tarde, situación que agradecieron, pues viajaron en compañía de la familia del DT nacional, Miguel Herrera, amigos de jugadores y familiares de la Selección Mexicana.   Después de un vuelo de Aeroméxico que aterrizó en el Aeropuerto de Guararapes en Recife, fueron recibidos por personal relacionado con la agencia de viajes que les dio la segunda sorpresa.   En el paquete que adquirieron por 6 mil 500 dólares se suponía que tendrían hoteles en las ciudades de Natal, Fortaleza y Recife, mismas en las que el Tri disputaría los duelos de primera ronda, los únicos que contenía el paquete. Sin embargo, los Baranda y 40 personas fueron llevados a la ciudad de Joao Pessoa, que se encuentra entre Natal y Recife.   A todos los partidos se trasladaron vía autobús en viajes de ida y vuelta el mismo día.   La complicación llegó el día 26 de junio, fecha en la que tenían programado su vuelo de regreso Recife-Ciudad de México a las 19:35 horas tiempo de Brasil.   El mal tiempo se apoderó de la región entre Natal y Recife, por un diluvio que duró más de 12 horas y que complicó el viaje que Doña Juana y Don Daniel, que tenían que hacer en Joao Pessoa a Recife para tomar su vuelo y que en condiciones normales lleva tres horas.   "Después del partido de México con Croacia, nosotros ya no queríamos ir a Joao Pessoa. Ya estábamos en Recife, estábamos dispuestos a dormir en el aeropuerto para no ir y regresar pero nos garantizaron que estaríamos a tiempo", relata la señora Baranda.   El mal tiempo y las inundaciones en la ciudad de Recife no les permitieron llegar a tiempo al aeropuerto, pues hicieron más de siete horas de trayecto por lo que perdieron el vuelo operado por Aeroméxico.   "Cuando llegamos alcanzamos a ver a algunas sobrecargos de Aeroméxico y no supieron ayudarnos", agregaron los Baranda Hernández.   Eran las 3 am del viernes 27 de junio y la única certeza que tenían era la de volver a preguntar a las 6 am para ver si se abría un vuelo a cualquier ciudad de México, en gran parte apelando a la ayuda que la Secretaría de Relaciones Exteriores brindó a los aficionados que fueron defraudados por la agencia Escotours.   Mientras tanto ambos dormían en la "Fun Zone" del aeropuerto de Recife, un área habilitada para turistas que llegaban a la Copa del Mundo y que por algún problema estaban varados en las diferentes ciudades.

No te pierdas