El 'Conejo' y la frustración de 2002 vs. EU

Ya han pasado 13 años, tres Mundiales y tres eliminaciones más en Octavos de Final de Copa del Mundo, pero los goles de Brian McBride y Landon Donovan la tarde del 17 de junio del 2002 no los...
El 'Conejo' y la frustración de 2002 vs. EU
Ciudad de México -
  • Óscar Pérez recordó la más dolorosa derrota del Tri ante Estados Unidos, la del Mundial Corea-Japón
  • Dijo que el Tricolor llegó tenso y presionado al duelo por las expectativas que había generado

Ya han pasado 13 años, tres Mundiales y tres eliminaciones más en Octavos de Final de Copa del Mundo, pero los goles de Brian McBride y Landon Donovan la tarde del 17 de junio del 2002, en la cancha del Estadio Jeonju en Corea del Sur, no dejan de causarle amargura y frustración al portero Óscar Pérez, quien defendió la meta de la Selección Mexicana el día en que quedó eliminada a manos de "su peor enemigo", Estados Unidos.

Con 29 años cumplidos y entonces jugador del Cruz Azul, al "Conejo" le tocó recibir los dos goles con los que el equipo estadounidense echó de manera sorpresiva al Tri, que llegaba como amplio favorito para calificar al tan anhelado quinto partido.

"Queda como un recuerdo amargo, difícil, pero ya está", señaló el guardameta mexicano, quien recordó que a ese juego, el conjunto dirigido por Javier Aguirre, arribó bajó una tensión y presión inmensa, generada en parte por las buenas actuaciones que habían ofrecido en la Fase de Grupos.

En especial ante los italianos, partido que pese a que al final se empató, se dejó una buena impresión entre la afición y los medios, "sin duda fue un partido triste, un partido donde no jugamos como lo veníamos haciendo. Antes habíamos hecho un gran partido contra Italia.

"Sabíamos el grado de dificultad que representaba jugar contra Estados Unidos. No hicimos un buen partido y nos eliminaron", apuntó el hoy arquero del Pachuca, quien consideró que el Tri se presentó a ese duelo hundido mentalmente porque en los medios de comunicación se daba por descontada la victoria.

"Creo que previo a ese partido se generó una gran presión, una gran tensión porque todos nos daban favoritos, porque se especulaba mucho que no podíamos perder, que todavía éramos el 'gigante' de la zona.

"Hubo varios manejos que, quieras o no, te van generando una presión aparte más de la del juego, y creo que no jugamos tan claros de la mente, fuimos un poco más a pelear que a jugar".

Situación que aprovechó el cuadro estadounidense para llevarse el boleto a Cuartos de Final, con goles al minuto 8 de McBride y al 65 de Landon Donovan.

"Sabíamos que siempre jugaban así. Era un equipo que se paraba bien de su mitad de cancha para atrás y esperaba un contragolpe, esperaba una pelota parada, tenía gente rápida adelante que podía desequilibrar en el contragolpe

"Nosotros también teníamos gente muy capaz pero mentalmente no estábamos bien, no estábamos claros para jugar", dijo el "Conejo", quien recordó que tras los 90 minutos el equipo fue acorralado por un clima de tristeza, molestia y decepción al no cumplir con las expectativas.

"Abatidos, abatidos totalmente, un silencio total dentro del vestidor, un silencio feo de tristeza, de molestia, de decepción de no poder dar ese paso. Fue muy fuerte, fue difícil porque toda la gente tenía esa expectativa de que México podía dar ese paso que no hemos podido dar.

"Todos estaban con esa idea y al final te ves fuera, que no pudiste lograr ese paso y te decepcionas, te sientes triste y a la vez molestia, molestia porque fue Estados Unidos. Regresamos bastante cabizbajos, bastante tristes y ni hablar".

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