La lluvia menguó festejo en el Ángel

La lluvia aguó la fiesta de los aficionados mexicanos en el Ángel de la Independencia, quienes desde las 16:00 horas comenzaron a llegar al monumento para celebrar la goleada de México por 5-0...
 Nada sabe mejor que la victoria, sobre todo cuando es sobre tu acérrimo rival, y más aún cuando habían pasado ya 10 años sin que México le ganara a Estados Unidos a domicilio.  (Foto: Héctor Cruz)
Ciudad de México -
  • Hubo algunos detenidos por trifulcas e ingerir bebidas alcóholicas
  • Los vendedores "hicieron su agosto"

La lluvia aguó la fiesta de los aficionados mexicanos en el Ángel de la Independencia, quienes desde las 16:00 horas comenzaron a llegar al monumento para celebrar la goleada de México por 5-0 ante Estados Unidos en la Final de la Copa de Oro 2009. Desde las 18:00 horas la llovizna amenazó con llegar y lo cumplió, para convertirse cada vez más en una lluvia copiosa lo que provocó la retirada de las familias principalmente, aunque hubo algunos osados que se quedaron después de las 19:00 horas, tiempo donde una buena mojada era ya inevitable. La comida y los vendedores ambulantes hicieron su aparición en el festejo, elotes, tacos de canasta, tortas, tamales y dulces, espumas, banderas, cintas tricolores y hasta playeras del Tri eran consumidos como pan caliente por la afición. Algunos de los asistentes llegaron en estado de ebriedad, incluso, muchos de ellos, con las botellas de cerveza en mano, lo que provocó algunas detenciones por ingerir bebidas en la vía pública, lo mismo con algunos rijosos que provocaron trifulcas y hasta corretizas con los policías que trataban de mantener el orden en el lugar. La policía capitalina no quiso dar el saldo hasta el momento pero hubo al menos 3 o 4 detenidos que fueron remitidos ante el Juez Cívico por diversos delitos. Pero éstos eran los menos, ya que la mayoría de los asistentes continuaban con la fiesta alrededor del Ángel, donde en su momento más álgido, hubo al menos 10 mil mexicanos celebrando a México Campeón de la Copa de Oro. Incluso apareció un grupo de aficionados con un trofeo grande, lo levantaron y corrían con él todo el perímetro de la glorieta, a manera de vuelta olímpica, mientras echaban porras, algunos otros asistentes se ponían más melancólicos y entonaban las estrofas de la canción que México ha hecho famosa en los últimos mundiales: “Ay, ay, ay, ay, canta y no llores, porque cantando se alegran cielito lindo, los corazones”. Después de las 19:00 horas el Ángel comenzó a vaciarse y sólo se quedaron algunos grupos de fanáticos que seguramente seguirían la fiesta hasta que el cuerpo aguante.

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